Jubilaciones, Gobierno y despidos
Sunday, 31 de January de 2010 por Ramón
Supongo que en este mundo al revés en el que vivimos, el PP hará de izquierda en el debate que se avecina e impondrá junto al resto de la oposición y los sindicatos (¿aún existen?) cordura y cautelas al plan del Gobierno sobre las pensiones. No sé si estamos a punto de que se hunda el sistema de la Seguridad Social y si los empresarios dirigidos por el piloto Gerardo Díaz Ferrán necesitan abaratar el despido (con el despido presuntamente caro el año 2009 les ha ido muy bien: 1.118.600 personas más a la calle) porque no me creo nada.
Molesta la utilización oportunista de las cifras del Instituto Nacional de Estadística para vender un cambio de política social. Quizá esto sea exagerar un poco dadas las circunstancias. ¿Tiene hoy el PSOE una política social más allá de las ocurrencias de los cheques? ¿La tiene el PP más allá de la utilización burda de los inmigrantes, que son los que al parecer nos pagarán las pensiones?
No es que me fastidie trabajar 14 meses más de los 65 años previstos antes de jubilarme, lo que me enciende es la idea de la obligatoriedad, del cambio de reglas a mitad del partido después de impulsar las jubilaciones a los 52 en RTVE. Estaba psicológicamente preparado pues un taxista sabio me lo advirtió en abril de 2009: “Tendremos obreros subidos a los andamios con 67 años. Tendremos camioneros y taxistas con esa edad por las carreteras y la calles y todo para que los ejecutivos de la banca puedan jubilarse a los 50″.
Me siento estafado políticamente y vacío porque no tengo el consuelo de pensar: en dos años y un par de meses, elecciones y tendremos un Gobierno mejor porque la alternativa es Mariano Rajoy, el hombre-pinocho del 11-M, y a su lideresa deslenguada. Debería existir una papeleta del rechazo.
También me indigna que después de anunciar unas medidas que contradicen el discurso de antesdeayer salga el ministro de Trabajo a vender la burra de la buena nueva, crea o no en ella. Lo llaman disciplina de partido. Por eso no milito en ninguno. No podría aguantar la obediencia ciega y debida.
En España no son necesarios los spin doctors (los vende motos) que funcionan en la política estadounidense para defender la actuación de un candidato o una política. Aquí tenemos a los tertulianos repartidos en decenas de emisoras de radio, cada uno (salvo excepciones contadas) con la camiseta de su equipo, dispuestos a defender lo que seguramente aún ni siquiera han leído. Hablan de esto y aquello, sepan o no. Ventajas de la inteligencia multidisciplinar.

