No sé si la CUP mantendrá el pulso hasta el final. Da la sensación de que JxS prefiere nuevas elecciones antes que renunciar a Artur Mas. No es una cuestión de orgullo, sino de estrategia. Dentro de JxS solo están de acuerdo en el sí, lo demás resulta menos claro. A ERC le conviene regresar a las urnas a primeros de año para debilitar un poco más a CDC o como se llame. Oriol Junqueras es el único que sabe a qué juega. Las encuestas del 20-D les dejan en buen lugar. La partida no es tan cortoplacista como parece.
Al Constitucional le falta auctoritas, el prestigio que genera la ejemplaridad de sus miembros; en él no están los mejores. Es una institución desvirtuada como tantas otras por su ocupación política. La del PP ha sido burda. El PSOE no es inocente en la creación y disfrute de la política del mamoneo. Se llama bipartidismo.
El futuro de Catalunya y de España dependen del 20-D. La encuesta de El Periódico dibuja un panorama catastrófico para el PP y el PSOE (ambos por debajo de los 100 escaños) y un C´s con posibilidades de quedar segundo o primero. Podemos, pese a los empeños de darlo por muerto, sigue ahí, vivo y a no tanta distancia. Son cuartos por acumulación de errores. El último el de las elecciones catalanas. Se equivocaron en todo: candidato, nombre y discurso.
Les pasó algo parecido en Andalucía, donde el resultado fue decepcionante, y remontaron en las municipales con éxitos claros en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Santiago y A Coruña. En las andaluzas el error se debió al acierto de Susana Díaz de adelantar los comicios. Podemos es un movimiento urbano. En Andalucía hubiese necesitado más tiempo para penetrar en las áreas rurales o un candidato de un prestigio social aplastante como José Chamizo.
En los 17 días que faltan, Podemos puede mejorar sus expectativas, aunque creo que le resultará muy difícil quedar tercero. Si obtuviera más de 50 diputados sería un éxito y un primer paso en el cambio que necesita urgentemente este país. En diciembre no se cierra una oportunidad, se abre un camino.
Quien está en serios apuros es el PSOE, amenazado por Podemos y C’s y sin que el votante les perciba como alternativa creíble al PP. De Albert Rivera me preocupa su frialdad, su incapacidad de mostrar emociones. No me fio de los políticos glaciales.
¿De Madrid a Catalunya?
Los resultados de “Madrid” determinarán en gran parte el futuro de Catalunya, al menos a corto plazo. Los sondeos indican que si la CUP no sufrirá castigo se mantiene firme frente a la presión pro Mas, incluso podría aumentar un escaño. JxS perdería uno o dos diputados sin alternar en exceso la actual mayoría soberanista en escaños. Seguiríamos en punto muerto, pero tal vez con otros actores protagonistas.
Conozco a unos cuantos catalanes que aún no salen en las encuestas. Votaron en el 27-N a JxS de manera táctica, para reforzar la vía del referéndum, o a la CUP como protesta. Alguno de ellos ya me ha anunciado que no repetirán. Ya han visto cuáles son las cartas: en la ruta del soberanismo no hay consulta que valga. El lema del derecho para decidir era solo un peldaño más convencidos de que la otra parte se negaría a la consulta.
En unas hipotéticas nuevas elecciones catalanas, el beneficiado sería C’s en detrimento del PP; el PSC tendría que bailar de lo lindo y Podemos podría reparar sus tres errores de bulto. Si existe una posibilidad de trasvase de uno dos escaños de un bloque a otro depende de Podemos y de la implicación de Ada Colau.
Unas elecciones repetidas perjudicarían la actual ruta rupturista del soberanismo y abrirían la posibilidad de una pausa. El periodo legal para la invstidura finaliza el 9 de enero. No habrá nuevos movimientos antes del 20-D. Después, ya se verá.
Os dejo un vídeo que explica por qué Rajoy prefiere conversar con Bertín Osborne antes que debatir con sus rivales. Es urgente sustituir la democracia-colleja por una democracia por y para los ciudadanos (no confundir con C’s). Feliz jueves.
Lo mejor del #debateElPais: el formato, lejos de la rigidez de los enfrentamientos a dos, como aquel entre Rubalcaba y Rajoy en 2011, cuando este nos prometió el oro y después empezó la leña al mono. Fue una muestra de lo que significa en España el arte de conversar: dos monólogos consecutivos y sordos. Quizá en eso consista el bipartidismo. En el de esta noche hubo frescura, mucha más en los emergentes que en el tambaleante. Unos apuntes rápidos.
Pedro Sánchez. Parecía acartonado y monocorde, sin credibilidad. Se olvidó de mencionar la corrupción de Andalucía y algunas hazañas anteriores. Pudo quedar peor porque era territorio comanche; tal por eso en el PSOE tienen sensación de victoria: no hubo goleada y esperan remontar contra Rajoy. Sánchez no salió reforzado pero tampoco hundido. Parece que le falta equipo, quizá le falle también el partido. Perdió sus oportunidades en los segmentos dedicados al territorio y la regeneración. Pocas novedades, más de lo mismo.
Albert Rivera. Estuvo bien, realizó propuestas claras. Se puso nervioso ante algunos ataques y se le fue la flema (supongo que finlandesa dada la cantidad de menciones a ese país). Su mejor segmento: Educación. Es un buen orador y parece bien asesorado. Infunde confianza. Es un rival peligroso para el PP y para el PSOE. Su punto débil: la falta de empatía; habla de los parados con lejanía y frialdad. Parece un ciborg.
Pablo Iglesias. Fue el más claro en Catalunya con la propuesta concreta del referéndum. Bien en regeneración, pero sin arrasar pese a que es su campo. Se lio demasiado con la guerra. Para mi fue el mejor de los tres, de menos a más. Ha reducido su tono mitinero en varios grados, pero aún lo podría bajar un par más. Cuando habla pausado transmite mejor. Su momento glorioso: corregir a Sánchez: “Rivera no es de derechas, es de lo que lo que haga falta”.
Mariano Rajoy. En cualquier país serio estaría descalificado por faltar el respeto al votante y al contribuyente. Pero este no puede serlo si hay medios que aceptan un debate de cabezas de lista con una suplente que aún no lo es. El País hizo bien en rechazar a la vicepresidenta.
A veces se confunde la ausencia de guerra con la paz: cesan los disparos y nos apresuramos a propagandear los méritos de los presuntos pacificadores. Sucedió en Bosnia-Herzegovina, Liberia, Sierra Leona… Interpretamos el cansancio de matar con el deseo de construir espacios de convivencia.
Para lograr una paz verdadera y estable se necesita una cantidad suficiente de justicia, escuchar a las víctimas y edificar una memoria común que permita un relato que supere la épica de los vendedores. Solo es posible la reconciliación desde la generosidad.
Escribir Todos náufragos me ha ayudado a finalizar una guerra personal de casi toda una vida; ahora busco la manera de construir una relación con mi padre. Que lleve 32 años muerto no es una excusa porque yo estoy vivo. El arranque del proceso no exige declaraciones pomposas ni alharacas, bastan gestos concretos que activen la voluntad de perdonar y ser perdonado.
María, personaje clave en mi vida y en el libro, me ha acompañado al cementerio de San Isidro. Hemos ido a pie cargados de los aperos del aprendizaje de la paz. A veces son suficientes una bayeta, un cubo, jabón y agua, Hemos lavado el frontal de un nicho que jamás se había limpiado desde 1983. Después colocamos unas esponjas mojadas capaces de sostener y dar vida a unas flores. María, republicana como yo, eligió amarillas; le pareció una afrenta que fuesen moradas.
Mi padre era franquista y tal vez, tan muerto como está, no haya podido desprenderse de sus prejuicios con las ideas y los colores. Ahora parece una tumba acompañada, como si de este lado de la vida hubiera gente que se preocupa del que está al otro lado de la frontera.
Iré durante el puente a la de mi bisabuelo para dejarle unas gotas de colonia Álvarez Gómez, su favorita, e informarle de que ya hay tres miembros de la familia que quieren participar en el pago del arreglo de la tumba: mis dos sobrinas Isabel y mi primo Ramón Aymerich.
Entre vivos y muertos voy construyendo una pertenencia a una familia de la que nunca me sentí partícipe, más por mis averías que por sus errores. Feliz domingo.
No tengo ni idea si podremos vivir del Periodismo en los próximos años, solo estoy convencido de que este oficio extraodinario es más necesario que nunca; sobreviviremos si lo defendemos desde cada tuit, cada blog, cada noticia, cada directo, cada programa, cada crónica, cada reportaje. Como dijo Huertas Clavería: “Cada mesa, un Vietnam”. La música no lleva segundas intenciones, solo primeras. Feliz sábado.