Vaya lío has montado Mariano
Monday, 21 de December de 2015 por Ramón
El PP ha perdido 63 diputados y cerca de 3,6 millones de votos. Es un varapalo histórico, pero sigue siendo el partido más votado con 1,6 millones de ventaja sobre el PSOE, que ha se dejado otros 20 escaños sobre su ya pésimo resultado de 2011. Son las principales víctimas en unas elecciones que ha ganado Podemos: alcanza 69 diputados tras meses de una dura e inagotable campaña mediática en contra. C’s arregló a medias su mal resultado inicial al alcanzar 40 escaños, lejos de lo que le pronosticaban las encuestas. Había burbuja demoscópica.
El más votado debe intentar formar gobierno. No porque lo diga Mariano Rajoy sino porque lo dice la ley. Según la santa Constitución, La Intocable, que tanto defiende el PP, España tiene una democracia parlamentaria. Funciona así: el más votado debe fraguar alianzas que le permitan gobernar; si no logra una mayoría absoluta en primera instancia o simple en un segundo intento, el testigo pasa al segundo partido más votado. Al agotarse las opciones matemáticas y políticas, se convocan nuevas elecciones.
El PP solo dispone de dos alternativas: con C’s (123+40=163, 13 por debajo de la mayoría absoluta; necesitaría la abstención de los socialistas) o directamente la Gran Coalición con el PSOE (123+90=213). El PP no puede sumar más porque carece de aliados: lleva cuatro años despreciando alianzas. Su ADN es el orden y mando, la mayoría absoluta. Es una oportunidad para aprender.
Al PSOE le va a caer el Ibex-35 y Felipe González juntos más Angela Merkel y Sursum Corda. La palabra más repetida en las próximas horas y semanas será “responsabilidad”. La presión para la Gran Coalición será fortísima. La excusa es Catalunya, y más si la CUP se echa atrás e inviste a Artur Mas. Si Catalunya no repite elecciones sería urgente tener un Gobierno en España. Para el PSOE es un Catch 22: haga lo que haga es una mala solución, incluida la abstención en la investidura. Un pacto activo o pasivo con el PP sería un suicidio, la ruta directa al PASOK. El sueño de Podemos.
Una Gran Coalición, vía abstención o de Gobierno, exigiría cambios en el PSOE: sustituir a Pedro Sánchez por Susana Díaz, una de las responsables del desastre socialista. Ella hundió las opciones de Eduardo Madina, aupó a Sánchez y le hizo después la vida posible. El PSOE es el que más ha perdido porque debemos sumar lo que puede perder.
¿Se defenderá el bipartidismo con leyes y reglamentos para dificultar la vida de los emergentes? Respuesta irónica: “¡No; esto no es Venezuela!”.
A Podemos no le interesa sostener un Gobierno del PSOE, que uniendo 90+69 tendría solo 159 escaños; necesitaría incluir a C’S o a dos nacionalistas, o pactar cada ley, cada votación. Sería un Gobierno débil y probablemente efímero. A Podemos le interesa dejar claras sus rayas rojas, hacer una oposición inteligente y esperar. Son los ganadores y tienen banquillo. Ada Colau emerge como una figura clave en Catalunya y quizá en España. Seguramente ella tenga los votos que necesita Podemos para ganar unas elecciones.
C’s ha fracasado en su intento de ser necesario. Tiene que entrenar mejor su discurso de emergente alternativo, no basta con copiarle a Podemos. Si el partido de Iglesias es Apple, el que inventa y abre horizontes, el de Rivera sería la empresa asiática que copia. La última semana de campaña ha sido un puerto del Tour de France.
Alberto Garzón y un puñado de los que mejores que quedan en IU, deberían buscar la convergencia con Podemos sin exigir el salvamento de un aparato caduco. Interesante este ejercicio de ElDiario.es sobre cómo hubiera funcionado la confluencia: 85 escaños, a dos del PSOE, y con un PP en 114. Tienen unos meses para meditar.
Tenemos un escenario italiano, pero sin el talento negociador de sus actores. Roma nos lleva siglos de ventaja. Feliz lunes.

