Feed
Posts
Comentarios

Se levanta el telón y no se ve nada

He seguido la investidura a grandes trazos, pero con notables ausencias que he rellenado gracias a los resúmenes de televisión y unas cuantas lecturas.

1) El viernes volverá a salir un “no” rotundo. Después comienza el verdadero partido. Tiempo de juego: dos meses en los que cualquier opción es posible, incluido que Mariano Rajoy haga un Mas, algo que dudo mucho: hacer un Mas es un lío. Si en este periodo no se construye una mayoría para gobernar habrá elecciones el 26 de junio con Mariano al frente del PP.

2) Es imposible saber a quién beneficia volver a la urnas. En esta fase hemos aprendido varias cosas; la principal, que todo es cambiante. Hace tres semanas parecía que una repetición ayudaría al PP y castigaría a C’s. Ahora es lo contrario. Quien mejor ha manejado el escenario en este periodo ha sido Albert Rivera; ha sabido ofrecerse como una alternativa al PP de Rajoy para los propios votantes del PP. La corrupción es un losa para Génova y no parece que el camino vaya a mejorar. Hay encuestas entre los gurús demoscópicos populares que auguran un gran revés. Pero todo puede volver a cambiar.

3) Pedro Sánchez no ha logrado la presidencia, pero ha afianzado su liderato, de momento. Desde que el rey le encargó intentar la investidura ha crecido en cada aparición. Su discurso de investidura me pareció deslavazado, pero en las réplicas estuvo muy bien. Es posible que si hay elecciones pueda mantener sus 90 diputados o ganar alguno más.

4) La estrategia de Podemos parece centrada en al sorpaso, no en el acuerdo. La primera intervención de Pablo Iglesias estuvo bien: dura, clara, muy 15M, con las formas y el tono adecuado. Eso sí, le sobró cal. Si lograra acudir a las elecciones de junio con Garzón e IU a bordo podrían estar cerca del PSOE. Aunque Podemos quedara delante, los bloques, por decirlo de alguna manera, serían muy parecidos, a no ser que un hundimiento del PP catapulte a C’S y PSOE y permita un Gobierno bipartito, o tripartito sin Rajoy. Las opciones de Gobierno de Podemos pasan por una pasokización del PSOE.

5) Es difícil la opción Borgen antes de junio, como defiende Jesús Maraña, uno de mis ilustres jefes. La veo después de unas hipotéticas elecciones, aunque me equivoco más que un telediario. Esta opción daría la presidencia a Rivera con los apoyos del PP y PSOE.

6) Pablo Iglesias es muy hábil en detectar por dónde va la sociedad. Es uno de los culpables del éxito de Podemos, pero también concita los odios de sus rivales y enemigos. Todos los partidos juegan al poli bueno y al poli malo. El malo siempre es el segundo, el que en un momento dado se puede dejar caer (Alfonso Guerra). En Podemos el poli bueno lo interpreta Íñigo Errejón. Es tan contundente como Iglesias, pero sin ese aire profesoral que a veces se confunde con prepotencia. Para crecer hay que gustar en las dos orillas, es decir en IU y en la izquierda del PSOE.

7) Este país necesita una regeneración de arriba abajo, empezando por el PP. Para conseguirlo es urgente que Rajoy, los Fernández Díaz y los Rafa Hernando de turno se vayan. Y las Riba Barberá y los Camps y las Aguirre. Otra derecha es posible y necesaria.

8) Las reformas que demanda este país son transversales y la única manera de lograrlas, y que se mantengan en el tiempo, es pactándolas de forma transversal. Podemos parece haber olvidado la transversalidad; una pena: era uno de sus mejores logros. Es urgente, por ejemplo, una revolución educativa.

9) Este Gobierno disfuncional en funciones está afectando al proceso de aceptación entre mi gata Nana, presidenta de la casa (aquí somos republicanos) y el pirata Morgan recién llegado. Morgan parece de Podemos: no para de moverse; es un trasto, tira su agua, escala a la impresora y reta a Nana desde el otro lado de la puerta. Tiene al Ibex-35 desesperado. Veremos si hay pacto. Feliz día.

Es mejor un pirata que un almirante

Al principio dudé con el nombre: Nelson, Morgan; al final me decidí por el pirata. Tiene expresión y carácter de corsario. Morgan llegó ayer a casa. Lo llevé antes a Gonzalo, mi veterinario de cabecera en La Latina, que ha cuidado de todos mis animales. Al parecer Morgan no está del todo curado de sus hongos y habrá que esperar al lunes para saber si se trata de restos ya difuntos tras un mes de tratamiento o siguen vivos y tendremos que prolongar el medicamento.

La consecuencia es que no puede haber contacto entre Nana y Morgan hasta que estemos seguros. Esto ralentiza el proceso de presentación. Nana recibió el transportín sostenido en alto con un bufido y un maullido agudo cuya traducción parece obvia. Cuando lo dejé sobre una escalera, de esas para alcanzar libros, Nana volvió a bufar mientras que Morgan miraba ojiplático. Coloqué sus cosas en la habitación de aislamiento: arena, agua y comida, abrí el transportín y lo dejé inspeccionar. Nana vigilaba al otro lado de la puerta. Morgan optó con esconderse detrás de un baúl.

En mis dos primeras incursiones tuve que cazar a Morgan porque no se dejaba coger. En cuanto lo empezaba a acariciar, ronroneaba. Ya había utilizado sus piedras, comido y bebido. La tercera vez vino a buscarme para que le acariciara. La cuarta me perseguía. Ya ha elegido unos cojines para dormir. Puse varios en el suelo. Con dos tapé unos cables, pues esos son los elegidos. Esta mañana llamaba desde el otro lado de la puerta.

Nana está enfadada conmigo. Si la cojo, protesta, además de mirarme con ojos de “eres un cabrón”. Se pasa el tiempo vigilando la puerta. Esta mañana he repetido el contacto visual: ya no hubo bufidos, solo parálisis. Estoy seguro de que se llevarán bien. A ver si el lunes hay suerte con el cultivo de hongos y da negativo. Me reservo el cabreo hasta el martes.
IMG_1622IMG_1629

Las fotos no son buenas porque Morgan, como buen pirata, huye de las fotos y más sin selfies. Feliz día.

Perdóname Pedro

Perdóname Pedro -y Mariano, Pablo, Albert, Alberto, incluso que me perdone Arnaldo-, pero hoy es el día del gato Morgan, que en unas horas hará su entrada, ya veremos si triunfal, en mi casa. Aquí le espera la gata Nana que algo intuye porque está más cariñosa que nunca, más lapa. Quizá no sea por su dueño traidor ni por el pequeño Morgan y todo el runrún le venga de los nervios ante tu discurso de investidura. Nana es una gata muy comprometida.

Leo el libro de Lynsey Addario, fotógrafa estadounidense y premio Pulitzer, entre otros, En el instante preciso (Roca Editorial) en una cuidadísima edición que incluye fotografías. El viernes hablaré de él con Olga Rodríguez y la autora. Me gusta porque el mundo que describe es mío, el del periodismo mágico ahora en crisis, y lo hace desde el punto de vista de una mujer. Los fotógrafos cuando escriben hacen fotos con palabras, son directos, efectivos.

Escribo una novela. Hoy, que me caí de la cama a las cinco de la mañana, avancé seis páginas. Me fascina situar los dedos sobre el teclado del ordenador, ponerme música en los auriculares y dejarme ir. Ese buceo es una forma de diálogo con las partes enterradas de mí mismo, con las emociones prohibidas. Es una labor de antropólogo forense que me fascina y ordena.

Ya no sé qué es mejor, si que Podemos se abstenga en el último minuto cuando sea y permita un gobierno de centro-derecha-poco-izquierda o que haya nuevas elecciones. Esperaré a escuchar a todos, a que trascurra la semana, a que descubramos las cartas si es queda alguna por descubrir. Creo que Mariano Rajoy, el hijo adoptivo de una fábrica de celulosa, quiere salir al combate, al “y tú más, con un ritabarberismo escondido en la solapa. Hay que estar atentos, que igual vuelve a hacer la pregunta del millón, “¿y los europeos?”.

Feliz día.

Hoy no quiero escribir de política, o tal vez sí

Política no es solo Mariano Rajoy y el Rita sé fuerte, los pactos PSOE-C’s o la presión mediática constante sobre Podemos, política también es que nadie pregunte por el precio de nuestro estilo de vida.

Tres vídeos y una canción para ayudar a centrar el otro debate.

Dos obras de teatro contradictorias y simultáneas

Tenemos cinco franjas horarias ideológicas: 1) derecha franquista, 2) derecha, 3) centro, 4) izquierda e 5) izquierda antisistema. El PP trata de ocupar el 1, 2 y 3; el PSOE el 4, 3 y 2. C’s mima su discurso para permanecer en el 2, 3 y 4 mientras que Podemos hace equilibrios entre el 5, 4 y 3. El dominio absoluto del 3 es el que tradicionalmente permite ganar elecciones.

Todos negocian, actúan y venden mensajes en dos escenarios simultáneos y contradictorios: formar gobierno ahora y presentarse en las mejores condiciones posibles a unas elecciones repetidas a finales de junio.

LA ABSTENCIÓN

El pacto PSOE+C’s busca proyectar en el electorado una centralidad responsable. Su problema es que no suma para gobernar. Necesita, además del del PNV y CC, la abstención del PP o de Podemos. Ambas son imposibles en este momento.

La del PP es inamovible porque en ella le va la vida política a Mariano Rajoy. Solo sería posible si el presidente hiciera un Mas a última hora, algo improbable. Después de junio, tal vez.

Podemos apuesta por el no. Es lo lógico si atendemos a lo que representa y lo que propone. En primera votación escenificará el desacuerdo. En segunda votación deberá estudiar si se arriesga con el mal menor: dejar gobernar a Sánchez-Rivera apuntándose el tanto de mandar al PP a la oposición, exigir la derogación de leyes como la mordaza y reformas que regeneren la vida política (una comisión de investigación sobre la corrupción es urgente).

También rescatar RTVE: #manipulacionEsCorrupción.

CORRUPCIÓN

En unas nuevas elecciones el PP deberá lidiar con su corrupción; será difícil que sus mandados en RTVE, sus gatos al agua, 13tvs y demás eviten el debate en la sociedad. Además de los ritabarberismos, está la imagen de su candidato. Rajoy proyecta una España antigua, de franja horaria 1. Lo mismo que su impresentable ministro de Interior, todo el día entre vírgenes y ETA o Rafa Hermando que miente hasta en el saludo. Ayer dijo: “buena tardes”  y en la calle llovía.

El PP necesita un periodo cara a la pared en el rincón de la oposición. No es lo mismo Margallo que los Camps, tiene mimbres para evolucionar. El PP tendría que abandonar en bloque la franja horaria 1. Si el PP no puede o quiere, C’s debería quitarse la careta y mostrarse como lo que es: un partido de franja horaria 2-3, es decir de derecha europea: democrática, pero de derechas; los Cameron, Merkel, Sarkozy. Si Merkel gobernara en España los parecería socialdemócrata, que así está la derecha en este país.

Los últimos guiños de Juan Carlos Girauta al PP, para se sume al pacto, son guiños a su electorado para que en junio vote a C’s.

JAULA DE GRILLOS

El PSOE están tan mal que solo tiene a Pedro Sánchez, que se ha mostrado más resistente y capaz de lo que creían algunos de sus barones. El partido es una jaula de grillos a punto de estallar. Solo la ficción de un Gobierno -o el Gobierno de verdad- ha aplazado la implosión. En el PSOE conviven el 2 (Corcuera y Felipe por momentos), el 3 (Susana Díaz, Bono) y el 4 (Pérez Tapia). El 4 es minoritario.

Pese a todo es un partido difícil de tumbar, como el PP; tienen un suelo muy alto y mucha historia a la espalda. Que sobrevivan depende de ellos, no de Podemos y la Sexta. El culpable de los males del PSOE es el PSOE, como IU es el culpable del desastre electoral de IU.

¿PODREMOS?

Podemos ha venido a quedarse y posiblemente en estos números: más de 40-50 escaños. Veremos cómo encaja y estructura sus mareas, en comús y compromís en un todo eficaz. La compleja propuesta interna de Podemos y sus aliados tiene mucho que ver con el difícil encaje de España. Si logran articularse de forma eficaz y unida serán un modelo. Hoy representan el discurso federal del PSOE de los años setenta, ya difunto.

En Podemos conviven dos corrientes: una más cortoplacista que cree que la oportunidad de entrar en el Gobierno es ahora (o en junio) o nunca, y la que piensa que estar en el Gobierno no es esencial en este momento porque será una posibilidad real dentro de unos años (depende de si el PSOE se suicida), que lo importante es determinar la política del Estado, asentarse y crecer. Las dos corrientes habitan a la vez en sus dirigentes.

Ser pragmático no es revolucionario y los cielos no se asaltan a plazos, pero saber leer la realidad es esencial en todo cambio. Es una suerte ser solo un periodista que ve la política desde la barrera. Sea lo que sea, feliz navidad, por si no llegamos.

« Newer Posts - Older Posts »