¿Cuál es el protocolo de la estupidez?
Tuesday, 7 de October de 2014 por Ramón
Cuando un político dice “estamos aplicando el protocolo” significa “no tengo ni puta idea de qué hacer”. En el caso de una enfermedad contagiosa y altamente mortal como el Ebola resulta preocupante. Las criticas a la ministra de Sanidad, Ana Mato, están justificadas. Ya había dado muestras sobradas de ineptitud que en cualquier país serio hubieran conducido a su destitución. La rueda de prensa, en la tarde del lunes, fue una esperpéntica exhibición de incapacidad impropia de un representante político. Es para estar preocupados, pero por la ministra, no por el Ebola.
Es cierto que después es más fácil ver los errores. No es ventajismo en este caso porque hubo advertencias suficientes cuando se decidió repatriar al religioso Manuel Pajares, que falleció el 12 de agosto. El personal sanitario y los sindicatos del sector alertaron de que Madrid no estaba preparado: el hospital de referencia en enfermedades contagiosas y tropicales, el Carlos III, había visto desmantelada su unidad debido a los recortes.
Si ahora hablamos de recortes, nos tildarán de populistas. Entonces, ¿cuándo toca hablar de responsabilidad politica? El riesgo era evidente sin un centro de referencia dotado de medios suficientes y falto de experiencia en la lucha contra la enfermedad.
Tampoco se pudo salvar la vida de Manuel García Viejo, que falleció el 30 septiembre. En su caso la repatriación es inexplicable porque no teníamos el fármaco experimental que salvó la vida en EEUU a dos norteamericanos repatriados desde Liberia, un médico y una misionera. Sin el medicamento adecuado, ¿para qué se le trajo?
Conozco el trabajo de los misioneros y misioneras, soy muy amigo de varios. Son ejemplares. Debemos hacer todo lo posible por ayudarles en su labor y divulgar su esfuerzo. Si repatriarlos les podía salvar la vida, bien repatriados están.
El caso de la auxiliar es preocupante. ¡Qué diablos de protocolo permite que una mujer en contacto con dos fallecidos por Ebola se vaya de vacaciones cuando tiene fiebre! La fiebre es el primer síntoma de que algo va mal. Si uno ha estado en un país con malaria es inteligente pensar que podría ser malaria, hacerse las pruebas y descartar la mayor. En el caso del Ebola es de libro. Unas décimas de fiebre debieron activar las alarmas, proceder al aislamiento inmediato de la auxiliar y esperar el resultado de la prueba. Ahora tenemos al marido en riesgo y no sabemos cuántas personas más. No hablen de protocolos, hablen de incompetencia.
Ana Mato dimisión. Es urgente: una cuestión de salud nacional.

