Propuestas contra la molicie
Thursday, 10 de September de 2009 por Ramón
Un libro: Se trata de un ejemplar caro, pero merece la pena pagar por él. Sierra Leona. Guerra/Paz (Editorial Blume). Está repleto de extraordinarias fotografías de Gervasio Sánchez, de quien fui durante muchos años pareja de hecho (profesional) y ahora somos unos ex que a veces se comportan como tales. Es el tipo que más recuerda a Robert Capa con una cámara en las manos: cada foto, un puñetazo en la mesa, una declaración, una esperanza. Es difícil elegir una entre tantas imágenes de calidad, pero me quedo con las dos de Marie Koroma. La segunda, en la que da de mamar a su hija, resulta emocionante.
Una película: Recomendaría Los santos inocentes a una buena parte de los jueces del Supremo. Gran película basada en la novela de Miguel Delibes. La dirigió Mario Camús y sirvió, entre otras cosas, para descubrir que Alfredo Landa era un extraordianrio actor que había nacido en el país equivocado. No hay tantos textos de calidad escritos sobre la Guerra Civil y sobre la insoportable grisura posterior. Este de Delibes es, sin duda, de los mejores.
Una canción: Siempre tuve predilección por los que se derrotan en la cima del éxito y después saben resucitar, y este tipo, como Johnny Cash y otros muchos, es de los buenos en el arte del tobogán. I’m I Said es de las más hermosas. Neil Diamond: una de esas voces que forman parte de la memoria colectiva y de la individual, de mi primera juventud, cuando para nosotros sexo era darse un buen beso en la boca. Afortudamente hemos cambiado.
Una sonrisa: Este Forges publicado en El País me parece espectacular. Me gustan estos golpes de ingenio que se separan del rún rún cotidiano y acaban dando en más dianas de las que parece. A menudo lo periférico es el centro.
Una frase: Es un remake: algo ya contado en este blog, pero en otro contexto y escondido. Creo que merece la pena el rescate. En Mozambique -donde viven grandes inventores cotidianos de palabras como se puede comprobar en las novelas de Mía Couto- existe una respuesta fantástica a la pregunta de ¿cómo estás?. “Menos bien”. Una buena solución entre el falso “bien” y el “mal” que augura una tortura para quien preguntó.
Una reflexión: Nos hubiera venido muy bien un Baltasar Garzón chileno, o de donde fuera, capaz de procesar a la cúpula franquista, la militar y la político-militar. Tal vez un Jack Straw cualquiera los hubiese liberado después sentados en unas teatrales sillas de ruedas por motivos humanitarios, pero al menos ahora estarían en su lugar: en la historia de la vergüenza y no juzgando a las víctimas desde primero de democracia.

