La pinza extremeña
Monday, 20 de June de 2011 por Ramón
No sé si Izquierda Unida hace bien en Extremadura. A corto plazo parece una medida razonable: castigo al PSOE que despreció y humilló a IU durante años acumulando rencores y que pactó con el PP asuntos que deberían diferenciar la derecha de la izquierda. Su coordinador, Pedro Escobar, dice que no deja el Gobierno a la derecha porque la derecha ya está en el poder. Escobar juega una carta nacional y hace bien porque IU es un páramo con señaladas excepciones. Tiene líderes que no han superado los campamentos de verano de juventud en la finca de Ceaucescu. ¡Qué tiempos! Al pan, pan y al vino, vino. Unos con saudade roja; otros con saudade franquista.
El riesgo de IU es grande. No advirtieron a los votantes de esta probabilidad durante la campaña, más bien defendieron lo contrario. Es probable que algunos votos fueran prestados a IU convencidos de la futura coalición. Esta falta de sinceridad puede pasar factura y dejar al PP en el poder más allá de cuatro años y de ocho. Los ayuntamientos andaluces perdidos en la célebre pinza de Anguita siguen en manos peperas.
Al alcalde de Lepe no le gusta que su concejal de IU Javier Valderas se niegue jure por el rey, y prefiera hacerlo por los ciudadanos. Le niega el acta sino cumple con el imperativo legal. Los ciudadanos son al parecer fuente de ilegalidades y perturbaciones para un hombre de orden con tareas múltiples: alcalde, fiscal, dios… ¡Están que se salen! La ocurrencia del alcalde Manuel Andrés González es un aviso y un recordatorio de que por muy iguales que parezcan, que lo parecen, hay unos más iguales que otros.
Lo que más me gusta del 15M es que la sociedad ha despertado, que Mariano ganará, si gana, las elecciones con una sociedad civil dispuesta a defenderse, alerta y peleona. A proteger el Estado de bienestar, la ley del matrimonio homosexual, la de dependencia, las pocas huellas que no ha borrado Zapatero, será una tarea; exigir la reforma de las instituciones, otra.
