Las canciones sirven para decir basta
Saturday, 16 de February de 2013 por Ramón
Las imágenes del Parlamento portugués, donde un grupo de ciudadanos interrumpe al primer ministro, Passos Coelho, con los acordes de Grândola Vila Morena, son emocionantes. Emociona la canción de José Alfonso, que fue el himno de la Revolución de los claveles en 1974; emocionan las personas convencidas de que su voz es necesaria, imprescindible, de que aún se pueden cantar utopías. Me gusta cómo la presidenta de la Cámara resuelve el ‘incidente’: con calma, sin gritar, sin imponer, sin ramalazos autoritarios. El primer ministro intenta proseguir su discurso, después espera paciente a que sean desalojados. La policía les indica la salida del hemiciclo con tacto. Parece una democracia.
Imagino el Parlamento español si nos diera por rememorar al gran Labordeta con su Himno a la libertad. Imagino a Jesús Posadas farfullando órdenes, si es que llegamos a entender lo que habla desde ese deje tan particular de las personas a las que cansa el esfuerzo, incluso para decir que están cansados.
La música es útil para expresar sentimientos, denunciar desigualdades, exigir justicia. Me gusta este Qué Dirá el Santo Padre de Quilapayún. Suena actual.
PD Ayer vi El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook). Aunque es previsible, salí del cine contento. Me gustó.
