Huele presuntamente a mierda
Monday, 11 de February de 2013 por Ramón
Anoche vi Salvados con Jordi Évole; versó sobre la situación de la Sanidad en España; es decir, el expolio del sistema público de Sanidad, el lucrativo (para algunos) tránsito de pacientes a clientes. Me escandaliza Alcira: consejeros que deciden dar millones a la empresa para la que después, casualmente, trabajan.
Escuché también al ex consejero de Sanidad de Euskadi, Rafael Bengoa, y no me explico cómo podemos llamar ministra de Sanidad a Ana Mato; no son ya los confetis y los jaguar invisibles, es su sandez reiterada.
¿Es tan difícil una selección de los mejores? ¿Qué hace el PSOE con un líder tan muermo que duerme incluso a las encuestas?
Me despierto con la exclusiva de la SER: Arturo Fernández, vicepresidente de la CEOE -una organización que exige más reforma laboral, despidos más baratos- y presidente de los empresarios madrileños (CEIM), paga en negro (presuntamente) una parte del sueldo de sus trabajadores. Él lo niega; ya se oyen voces que hablan de conspiración, como en el caso Bárcenas y los sobres B de Rue del Percebe número 13.
¿Acaso todos los presuntos de la presunta derecha consultan la misma página de Google: como reaccionar cuando te pillan (presuntamente) con trinki-trinki?
Leo un tuit de Javier Casal (@Casal):
La número 2 de Arturo Fernández en la CEIM es Lourdes Cavero. Esposa de Ignacio González y propietaria del 80% del ático de Marbella.
Es como un puzzle. Un obsceno y gigantesco puzzle.
Leo en El País que el PP se pasará por el forro del abrigo de su ex tesorero (es una presunta metáfora; me gusta el cuello Al Capone) el millón y medio de firmas contra los desahucios y que no consentirá que se apruebe la reforma de la ley que permite un abuso (delictivo) de posición: si no puedes pagar tu hipoteca, el banco se queda la casa y tu sigues con la deuda.
Todo empezó el viernes en Cádiz, con el clamoroso robo de la final de las chirigotas. No ganó El Selu y Las verdades del banquero. Tampoco llegaron a la final Los recortaos a los que la policía registró las pancartas antes de salir al escenario en semifinales.
Es lunes, abro la ventana para respirar una presunta nieve y me encuentro que un intenso olor a presunta mierda invade mi casa. Está en el aire, es tóxico. Mientras, seguimos obedeciendo. Buen día.