Violencia interior contra las meadas
Thursday, 18 de September de 2014 por Ramón
Escucho esta canción de Extremoduro. Me gusta como declaración vital. También me molesta la línea recta, las prisas y las personas a las que no les cabe ni una duda. Me cansa el tráfico y el sinsentido, y la mala educación. No soporto a los que van por la vida como si la vida les perteneciera, desmoronados de sí mismos, marcando el paso. Me cansan los chulos, los prepotentes, los ladrones de cuello blanco, los corruptos.
Debo de tener mi escala de hartazgo averiada porque lo que más me irrita de todo son los que orinan contra las fachadas y los portales, los que patean contenedores de basura y berrean su simpleza en la madrugada. Me molestan más porque despiertan mi violencia interior, me alborotan el cerebro. Me entran ganas de agarrarles por los huevos y apretar hasta que cante la gallina, o quizá hasta un poco después. Son pensamientos, fantasías, sin sexo, claro.
Lo que me irrita de esos pensamientos es que me recuerdan que hay una bestia dentro de mí, común a cada uno de nosotros, presta a saltar a la yugular de quien sea. Solo necesita una oportunidad, una pizca de odio y mucha sensación de impunidad. Siempre me ha dado miedo la bestia que habita dentro del hombre porque la he visto muchas veces fuera del hombre. Feliz Extremoduro, feliz resto del jueves (histórico).