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Congo-Bunia

Bunia, capital de Ituri, en la parte nororiental de la República Democrática de Congo, merece un post especial porque siempre fue la caja que financió las guerra de Congo, la pieza codiciada por Gobiernos, militares y guerrillas. Al norte de esa provincia, ya cerca de Sudán, es donde la leyenda sitúa las minas del Rey Salomón que Henry Rider Haggard inmortalizó en su libro y Deborah Kerr en el cine. También es el lugar donde algunas farmacéuticas occidentales sin escrúpulos experimentaron en los años cincuenta algunas de sus medicinas en los nativos. No pude llegar a las víctimas supervivientes de aquello porque estaban al norte de Kilo Moto, ya en territorio comanche (lendu, en este caso).

En junio de 2003 estalló una crisis. Nada extraordinario, sólo unas cuantas matanzas (700 muertos) entre hemas (ganaderos) y lendu (agricultores) que manipulados por Ruanda, los primeros, y Uganda, los segundos, estaban reinterpretando el odio entre tutsis y hutus a menor escala. Francia, en el nombre de la UE, se lanzó con una fuerza de intervención rápida a paliar su imagen combativa contra la intervención de EEUU en Irak, que había comenzado tres meses antes. Fui con Juan Carlos Tomasi vía Uganda. Entramos a bordo de la avioneta de una ONG que realizó un aterrizaje en el que debí perder un buen puñado de neuronas. El piloto nos había advertido: “Si bajo demasiado rápido, me lo decís”. El problema es que no me salían las palabras, solo un gruñido inaudible mientras me concentraba en no intercambiar los ojos con los testículos durante la maniobra de descenso en picado.

Tropas de la UE llegan a Congo para intentar parar las matanzas (13-06-2003). Lucha en Congo por la supervivencia en un campo de desplazados. (15-06-2003). Se repite el caso de Haití, tras la invasión de EEUU en 1994. Los libertadores no saben qué hacer: Los secuestros y asesinatos prosiguen en Congo pese al despliegue de tropas de la UE (17-06-2003). Cuando te encuentras un tipo como Vincenzo Poleze sabes que aún hay esperanza: No hay descanso para el doctor Poleze en Congo (19-06-2003). La matanza olvidada de Congo, donde la disputa de las materias primas causa millones de muertos desde 1998. (22-06-2003). Los franceses se ponen bravos: La fuerza de la UE en Congo da 72 horas para el desarme (22-06-2003). Guerra por las minas del rey Salomón: los ‘garimpeiros’ extraen oro en Nizi (24-06-2003). Miles de congoleños huyen de Bunia por temor a un nuevo ataque (25-06-2003). La misión de las Fuerzas de Reacción Rápida de la UE en Congo probará la capacidad europea fuera del paraguas de EEUU: Europa mide sus fuerzas (27-03-2003) .

Tenía material de color suficiente para construir una buena pieza porque nos habíamos pasado días con los niños soldados, pero faltaba contexto. Me lo dio Hervé Cheuzeville, un corso experto en desmovilización: Los niños soldados de Congo (28-06-2003).

A vueltas con la bomba iraní

El jefe del Estado Mayor de Estados Unidos, almirante Mike Mullen (nombrado por la anterior Administración) aseguró el domingo en State of the Union, programa de la CNN, que Irán dispone de suficiente uranio para fabricar una bomba nuclear. “Francamente, creemos que lo tiene (…) Un Irán nuclear es una muy, muy mala noticia para la región y el mundo”. Para dar verosimilitud a sus palabras, el almirante citó como referencia de prestigio el último informe (febrero) de Mohamed ElBaradei, director general de la Agencia Internacional para la Energía Nuclear, organismo dependiente de Naciones Unidas.

El mismo día, en el programa de la NBC, Meet the Press, el jefe de Mullen, Robert Gates, nombrado también por Bush para sacarle del atolladero político de las torturas de Abu Ghraib y mantenido en el cargo por Barack Obama, dijo: “[Los iraníes] No están cerca de tener la reserva de existencias (…) No están cerca de lograr un arma nuclear en este momento, y será así por un tiempo”.

¿Descoordinación? ¿Fuentes de información diferentes? ¿Estrategia intencionada para confundir al rival y potencial enemigo? ¿O tal vez Mullen no se ha enterado de que se ha producido un cambio de presidente y de estrategia?

Fechas y hechos claves a seguir: las elecciones presidenciales de Irán, el 12 de junio, y la formación del Gobierno de Israel. No es lo mismo un Ejecutivo apoyado por la extrema derecha de Avigdor Liberman y los partidos ultrareligiosos que otro de unidad nacional con Tzipi Livni (Kadima, teórico  centro) en un país que posee varias (cientos) bombas nucleares, como reconoció Ehud Olmert en diciembre de 2006, y que al no ser firmante del Tratado de No Proliferación  Nuclear no permite la inspección internacional de sus (inexistentes, por secretas) instalaciones.

Zaire-Congo-Ruanda

Terminada la guerra de Bosnia-Herzegovina con la firma en París de los Acuerdos de Dayton, el 14 de enero de 1996, me llegó África, o las Áfricas como escribe en su libro Bru Rovira. Aunque era un territorio ocupado por Alfonso Armada (compañero y amigo, entonces en El País; ahora, en ABC), su inmensidad continental y la riqueza de sus historias permitían, y permiten, acoger a varios corresponsales y enviados especiales de un mismo medio, si es que las cosas que allí suceden tuvieran interés informativo para los editores más allá de las tragedias: matanzas, epidemias, inundaciones, guerras cruentas…

Alfonso había sido testigo del genocidio contra los tutsis en Ruanda en la primavera de 1994 y se había comprado The Cambridge History of Africa, lo que le otorgaba una ventaja moral e intelectual insuperable para cualquier posible rival. En una aplicación original de la competitividad, Alfonso y yo casi siempre pugnábamos por lo contrario, por dejar espacio al otro. “Escribe tú de Guinea Ecuatorial, que has estado allí”, me decía. “No; escribe tú que te has comprado esa enciclopedia gigante”, respondía yo.

En noviembre de 1996 estalló una revuelta en el este de Zaire: los tutsis banyamulengues se alzaron en armas contra los campamentos hutus situados cerca de la frontera de Ruanda. Alfonso acudió a la noticia en calidad de primer espada. Tres semanas después le di el relevo en el aeropuerto de Nairobi. África fue para mí un flechazo a primera vista, desde el primer olor, desde la primera injusticia; un enamoramiento que aún perdura pese a las dificultades.

Un tipo recién llegado a la agencia de viajes del periódico eligió la mejor combinación para estropear mi primer viaje africano: Madrid-Roma-Nairobi-Addis Abeba-Kigali. Los últimos dos tramos fueron en Etiopian Airlines, una de las mejores compañías africanas junto a South African Airlines. Aterricé en la capital etíope procedente de Nairobi a la hora en la que debía despegar mi vuelo de conexión. La azafata me tranquilizó: “Le están esperando”. Tuve que pasar varios controles de seguridad en los que los policías-cacheadores no se detuvieron ante nada, fuera bolsa de mano o entrepierna. A pie del avión con destino a Kigali comenté a mi vecino: “Con esta seguridad, los secuestros aquí son imposibles”. Al aterrizar en Kigali y conseguir una habitación en un hotel bastante modesto, pero con luz eléctrica y agua, puse la televisión y la inefable CNN informó: “El vuelo 961 de Etiopian Airlines fue secuestrado hoy en Addis Abeba y se estrelló al intentar amerizar en las islas Comoros”. Sobrevivieron 50 de los 175 ocupantes. Estoy seguro de que fue el mismo aparato del que me bajé en Etiopía.

Primeros trabajos en Ruanda y Congo: Las ONG critican la guerra de cifras sobre refugiados en Zaire y una columna: La comunidad internacional, atrapada en una cárcel de papel (24-11-1996). Los banyamulengues movilizan a niños de 14 años: La batalla final se prepara al este de Zaire (25-11-1996). Nyamata, el Mauthausen africano (26-11-1996). Miles de refugiados hutus ruandeses salen de las colinas de Zaire y se dirigen hacia Goma y un apoyo de contexto: Las potencias se disputan la región, Estados Unidos gana la batalla a la UE por el control de la zona (27-11-1996). Los tutsis banyamulenges reiteran que no quieren tropas extranjeras en su territorio: Los rebeldes zaireños decretan una tregua unilateral (28-11-1996). El nacimiento de Paskaziya, un bebé arrugado: 50.000 refugiados se hacinan en Minuvo (29-11-1996). Primer contacto: Los maimais no hacen prisioneros (30-11-1996). El líder de los rebeldes zaireños califica de “estúpida” la ayuda aérea (01-12-1996). Llegada a la bella Bukavu por la carretera del mal: El trono sangriento del jefe de los maimai. Asegura que sus hombres han combatido en un mes contra todos los grupos armados de Zaire (03-12-1996). Alarma en Ruanda ante la inminente expulsión de 450.000 refugiados de Tanzania y sobre el asesinato de cuatro sacerdotes españoles: El asesino de los maristas ya está muerto (06-12-1996). Mercenarios surafricanos en las filas de Mobutu (08-12-1996). El jefe de la fuerza internacional de paz en el este de Zaire dice que ya no es necesaria (09-12-1996).

Esta crisis internacional provocó numerosos roces entre las ONG y el Gobierno tutsi de Kigali. En ese momento entendí la situación como un ejemplo de misiones equivocadas. Fue una foto fija, real, pero sin matices. Años después escribí un segundo texto sobre las ONG que tenía esos matices que faltaron en Ruanda: La crisis de Zaire saca a la luz graves fallos en la actuación de las ONG y Espectáculo, vedetismo y dinero fresco, además de un segundo apoyo: Misiones que acaban en fracaso (10-12-1996).

La segunda incursión zaireña (aún no se llamaba República Democrática de Congo) fue en abril de 1997. La incipiente rebelión que había comenzado en Goma y Bukabu en noviembre de 1996 había crecido y avanzado. La llamada Alianza de Fuerzas Democráticas para la Liberación del Congo-Zaire tomó Kisangani el 15 de marzo y Lubumbashi, el 9 de abril. Aunque peleé por ir a esas batallas (en verdad no las hubo: los soldados de Mobutu solo saqueaban y huían antes de la llegada del enemigo), mi jefe me pedía paciencia. Cuando obtuve el permiso me pareció que llegaba tarde. Volé desde Bruselas con Enrique Serbeto (ABC) y Alfonso Rojo (El Mundo). Los tres estábamos convencidos de que Mobutu caería antes de que nuestro avión lograra aterrizar. Como adivinos no tuvimos precio: fueron casi seis semanas en Kinshasa antes de regresar a casa.

Kinshasa, un barril de pólvora (14-04-1997). La oposición logra paralizar la capital con una huelga y los mercenarios abandonan al dictador con arranque en primera página: Kinshasa, ‘ciudad muerta’ (15-04-1997). Un empresa de EEUU firma un acuerdo con Laurent Kabila, a quien ve ganador, mientras que el dictador acumula problemas: Mobutu se queda sin dinero para exiliarse (17-04-1997). Mobutu acepta la invitación de Mandela para negociar con el jefe de los rebeldes zaireños y un apoyo: El dictador gana tiempo (18-04-1997). Kabila advierte que sólo negociará con Mobutu cuando dejará el poder (19-04-1997). Mobutu frente a Kabila (20-04-1997). Mobutu cierra la puerta a una solución negociada en la crisis de Zaire (21-04-1997). Una pieza explicativa: Mobutu frente a Kabila (20-04-1997). Airados zaireños impiden la evacuación de miles de refugiados hutus (22-04-1997). Kabila anuncia el asalto final sobre Kinshasa para el próximo sábado (23-04-1997). “Moriría por Zaire, no por Mobutu” (27-04-1997). Mobutu sólo moviliza a 2.000 fieles dispuestos a “luchar hasta el final” (28-04-1997). Una historia del hospital Mama Yemo, que explica la situación del país: Los enfermos de Zaire pagan el hospital con electrodomésticos (28-04-1997). Unicef denuncia el secuestro de niños, y ACNUR considera imposible la salida de refugiados: Organizaciones humanitarias denuncian graves violaciones cometidas por los rebeldes de Zaire.

Washington, que juega en el campo de Laurent Kabila tras haber jugado tres décadas en el de Mobutu, se implica: EEUU intenta una salida negociada para evitar la conquista de Kinshasa por los rebeldes (29-04-1997). No sé si están mal las fechas, los titules o los contenidos, pero algo falla en la secuencia: Mobutu y Kabila se reúnen mañana en un buque surafricano (01-05-1997). Mobutu y Kabila siguen sin fijar fecha para la cumbre que les impone EEUU (02-05-1997). Kabila deja plantado a Mobutu en alta mar (03-05-1997) Kabila llegó anoche al barco surafricano en el que hoy se espera que se reúna con Mobutu (04-05-1997). Kabila da ocho días a Mobutu para que dimita y un apoyo analístico: ¿Éxito o fracaso en Punta Negra? (05-05-1997). El jefe rebelde tiene prisa y no respeta (verbalmente) el plazo dado de 10 días dado para que Mobutu dimita: Kabila ordena el asalto de Kinshasa (06-05-1997).

Empieza el final: Mobutu anuncia su salida de Zaire con las tropas rebeldes cerca de Kinshasa y un apoyo explicativo: Una puerta esencial para dentro de África (07-05-1997). Los mobutistas preparan la evacuación y una pieza sobre la colonia española: Todo preparado para evacuar a los 137 españoles (07-05-1997).

Esta pieza fue producto de la suerte y de llevar días trabajando las mismas fuentes. Antes de enviar la crónica que había preparado hice una llamada y me enteré de la batalla. Las otras, confirmaron todo. Cambié la crónica y me adelanté a los demás: El Ejército de Mobutu sufre una fuerte derrota al intentar frenar el avance de los rebeldes y un apoyo: Angoleños contra angoleños (08-05-1997). Fuentes humanitarias acusan a tropas de Mobutu de matar a 200 civiles (09-05-1997). Mobutu retrasa su regreso a Kinshasa propone que se nombre a un sustituto (10-05-1997). Gran reportaje de Domingo: Últimas hora en Kinshasa (primera y segunda página, ambas en PDF). Mobutu regresa a Kinshasa y acepta, reunirse por segunda vez con el líder rebelde, Kabila y un apoyo: El régimen está nervioso (11-05-1997). La guerra deja a Zaire solo frente al sida (12-05-1997). El arzobispo Monsengwo exige el apoyo exterior y de la Iglesia para liderar Zaire (12-05-1997). Mobutu impone el toque de queda en Kinshasa ante la proximidad de las tropas rebeldes y primeras noticias de lo que sucedió en el avance: Francia acusa de matanzas a las fuerzas de Kabila (14-05-1997), pieza trufada con información de AFP. Se impone la solución militar: Kabila torpedea la segunda cita con Mobutu y el apoyo: El botín suizo (15-05-1997).

Fin del régimen zaireño: el dictador de Zaire inicia el camino al exilio y deja paso libre a las fuerzas rebeldes. Titular en primera página: Mobutu abandona el poder. Ya dentro del periódico: Mobutu camino del exilio y un apoyo: Los rebeldes exigen la rendición del Ejército. Segunda crónica: Kabila encontrará un país en bancarrota y con una población deseosa de vivir en democracia (17-05-1997). Las tropas rebeldes toman Kinshasa sin apenas combatir y doble apoyo (primera y segunda pagina) (18-05-1997). Kinshasa acoge a los rebeldes como libertadores y El trono destripado (primera y segunda página) (19-05-1997). La revolución que acabó con Zaire. Segunda pieza: Kabila dice que las elecciones deberán esperar (20-05-1997). Kabila entra victorioso en Kinshasa y Ahora a ganar la paz (21-05-1997). Laurent Kabila se toma su tiempo para formar nuevo Gobierno en Congo (22-05-1997). Kabila anuncia una lista parcial de miembros del Gobierno congoleño (23-01-1997) Un rico muy pobre (09-09-1997).

Agosto de 1998. Después de apoyar a Kabila, Ruanda y Uganda deciden abandonarlo: Los tutsis congoleños se levantan contra el mobutismo de Kabila. Fracasa la rebelión y comienza una guerra civil que ha costado la muerte de más de cuatro millones de personas. Los actores principales (16-08-1998). Desgraciadamente no la cubrimos. Tampoco, el asesinato de Kabila: Desaparece un protagonista clave en una guerra que implica a siete países africanos (17-01-2001). El Gobierno de Congo encarga al hijo de Kabila la dirección provisional del país (18-01-2001).

La matanza olvidada de Congo (la disputa por las materias primas causa millones de muertos desde 1998 (22-06-2003). África: las cifras del horror (Más de 11 millones huérfanos a causa del sida) (10-07-2005)

El caso de los españoles asesinados en la región de los Grandes Lagos: Nueve muertes olvidadas en África (24-04-2004).

Sobre el papel de Francia en la zona: Aquellos días de 1994 (04-08-08)

La fiebre del Coltan (02-09-2001) La ONU denuncia el saqueo de Congo por los países vecinos y 29 empresas y multinacionales y un apoyo: La cuna de ‘Las minas del rey Salomón’ (22-10-2002). Naciones Unidas pide sanciones para las compañías y altos cargos de Zimbabue, Ruanda y Uganda 

Titanics

Un interesante punto de vista sobre la crisis de la prensa suministrado por Pepe Cervera: No icebergs, just blind capitans

Salir de Irak

Ahora todos quieren salir de Irak, incluso los que entraron mal y quienes los jalearon en marzo de 2003 (y antes). Estados Unidos invadió un país cuyo principal problema era conocido desde 1979: Sadam Husein, un sátrapa que había asesinado en 1988 a 5.000 kurdos en Halabja con gases que le habíamos vendido para que gaseara a los iraníes de Jomeini y que toleraba mal la disidencia: miles de desaparecidos y fosas comunes. Todo se sabía y se callaba hasta que hubo necesidad política de recordarlo.

Se invadió un país en paz (es cierto, la paz de los cementerios) tras un intensa campaña de propaganda basada en una falsedad y en el conocimiento de que era falsa: la existencia de armas de destrucción masiva. No había y lo sabíamos porque nosotros éramos los vendedores de esas armas.

Cuando se invade mal, y cuando se invade bien, la gente del lugar se disgusta y le da por organizar una resistencia y matar invasores. No es una sorpresa, basta con leer Historia. Con esa aventura militar, que era una venganza familiar entre otras cosas, se perdió la oportunidad de concentrarse en Afganistán, el verdadero problema; el general Tommy Franks, encargado de ambas guerras, lo sabía, por eso blasfemó cuando George Bush le pidió atacar Irak. También se abrió la caja de Pandora en un país artificialmente creado en el que chiíes, suníes, kurdos, turcomanos y demás vivían juntos por imposición, o por costumbre, y que ahora persiguen objetivos diferentes enfrentados por uno común: controlar el petróleo, igual que los americanos, al menos los americanos de antes, los de Bush.

Irak es un país en reconstrucción en el que se han invertido miles de millones para lucro de bolsillos privados y en el que aún hay cortes de luz eléctrica y carestía de agua, inseguridad ciudadana y bombas. También es un país en construcción política y moral, después de tanta dictadura y tanta guerra y tanto embargo.

Barack Obama quiere retirar sus tropas de combate en agosto de 2010, tres meses después del objetivo declarado en su promesa electoral (mayo) y mantener 50.000 hasta finales de 2011, cuando el pacto SOFA (Status of Forces Agreement) firmado en diciembre de 2008 con el Gobierno iraquí le exige sacarlas del país. Esas tropas se dedicarán a mejorar la preparación del Ejército de Irak, que más que preparación necesita armas pesadas: artillería, carros de combate y aviones. ¿Venderá EEUU todo ese material a un país gobernado por partidos chiíes cuyos líderes pasaron sus exilios en Teherán y dependen políticamente del régimen iraní? La respuesta quizá esté en el resultado de las elecciones iraníes del 12 de junio. No es lo mismo Mohamed Jatamí que Mahmud Ahmadineyad.

El reportaje El Irak de Obama, publicado en El País en enero, terminaba así:

Si el Ejército iraquí ha mejorado mucho en los últimos 12 meses, tras la incorporación de algunos mandos del anterior régimen, no se puede decir lo mismo de la Policía Nacional, compuesta por antiguos miembros de las milicias Badr del Consejo Supremo para la Revolución Islámica en Irak y las del partido Dawa, ambos chiíes. La policía civil es todavía peor: está muy infiltrada por el Ejército del Mahdi. Frente a ellos, los Hijos de Irak, unos 100.000 suníes en armas que no se fían del Gobierno de Bagdad ni de sus instituciones de seguridad. Son ingredientes para el enfrentamiento civil o para la incubación de otro dictador. Sería la madre de todas las ironías.

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