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Propuestas contra la molicie

Un libro para aquellos que no sepan qué significa tener un político extraordinario (Nelson Mandela): El factor humano de John Carlin (Seis Barral, 329 páginas). Clint Eastwood ha comprado los derechos para llevarla al cine.

Una película: Lamerica de Gianni Amelio, excepcional documento para un mundo en crisis repleto de vallas y muros.

Una canción: Fire. Bruce Springsteen. Siempre liberador.

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Crisis al otro lado de la valla

Hablemos de la crisis al otro lado de la valla que protege nuestro mundo-casino: 963 millones de seres humanos pasan hambre cada día. Cualquier modificación de las condiciones vitales, una sequía por ejemplo, dejaría expuestos y en serio peligro de muerte a 150 millones. Mil millones de personas carecen de acceso a agua potable: deben caminar durante horas para alcanzar un pozo. No hay tiempo para la educación, la cultura y el ocio; solo hay tiempo para sobrevivir. A nosotros nos basta con un giro de muñeca para lograr agua de gran calidad. Con los cinco litros de un retrete de Occidente vive una familia etíope durante una jornada. Cada día mueren 16.000 niños, uno cada cinco segundos. Donde no hay comida ni agua tampoco existe una red sanitaria, ni Estado. Mil de los de los 6.700 millones que pueblan este planeta residen en uno de los países más desarrollados. Los 5.600 millones restantes deben conformarse con los que están en vías de desarrollo y en el Tercer Mundo. En 2010 habrá 18 millones de niños huérfanos en África debido a la pandemia del Sida. En África han muerto 25 millones de personas a causa de esta enfermedad. De los 39,9 millones que son seropositivos en el mundo, el 63% vive en África.

Del reportaje: El Irak de Obama (25-01-2009)

La guerra que el Pentágono de Donald Rumsfeld calculó sería rápida, productiva y a un precio de ganga, unos 60.000 millones de dólares, ha resultado ser un desastre. El ya ex presidente George W. Bush ha gastado en la Operación Libertad para Irak 10 veces más de lo que costó la primera guerra del Golfo y tres veces más de lo que se gastó en la de Vietnam. Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, calcula que el coste real del periodo 2003-2008 supera los tres billones de dólares, unos 2,3 billones de euros.

El Programa de Desarrollo de Naciones Unidas calcula que podría cubrir las necesidades de los más pobres con 13.000 millones de dólares al año, que es, según el Banco Mundial, la cantidad que los amantes de los animales en Estados Unidos y Europa gastamos en alimentar a nuestras mascotas.

Africa, a la deriva

Un gran amigo que ejerce de hermano mayor, Manolo Saco, sostiene que los periódicos de agosto son los mejores del año porque a falta de política publican historias. En el verano de 2002, mi diario decidió incluir una miniserie africana al menú de reportajes de aquel año. Como fue una idea de última hora (en los periódicos no se planifica mucho porque, entre otras cosas, no suele servir de nada) sólo tenía dos semanas para viajar, recoger y escribir. Pensé en Zimbabue, uno de los países mas bellos de África pese a Robert Mugabe. Había estado dos veces y conocía el terreno. Preparé el trabajo de campo con la ayuda de una ONG: hambre, sida y mujeres fueros los temas elegidos.

Cuando llegué a Harare, un policía que fue perdiendo la amabilidad según pasaban los minutos impidió mi entrada, realizó un par de llamadas a la autoridad, incompetente, supongo, me entregó el papel de expulsión en el que se podía leer persona prohibida y me devolvió en el mismo avión a Johannesburgo.

Todo indicaba que el viaje iba a descarrilar. Dormí en un hotel al lado del aeropuerto y llamé a Pía Díaz, que era nuestra colaboradora en Suráfrica. Fue de inmensa ayuda, igual que una amiga muy querida que me surtió de ideas y entusiasmo desde Bruselas. La primera decisión fue ir a Soweto, una historia segura en sí misma, cuna de la lucha contra el apatheid y donde surgió Nelson Mandela: En el cementerio de Soweto no caben los muertos (22-08-2002).

Un cubano del Plan Alimentario Mundial (World Food Program, aunque en algunas zonas de África lo corrigen con humor por World Food Problem) me ayudó en Suazilandia donde resolví el segundo capítulo de la serie: “Por las noches sueño con comida” (23-08-2002).

El tercero, del que quedé más satisfecho, fue el resultado del trabajo de dos semanas de paciente cosecha: “Quiero informaros de que mamá es seropositiva”. (24-08-2002). Las fotos de los tres reportajes son mías, tomadas con una cámara de bolsillo. Cuando llamé entusiasmado a dos de mis amigos para preguntarle por ellas, me topé con la verdad. Juan Carlos Tomasi: “La de los féretros de Soweto, la cámara más baja y a la derecha; en la otra, si el viejo es el protagonista, dale primer plano”. Gervasio Sánchez fue más suave: “Sólo me ha gustado la principal de Suazilandia”:suazilandia08627933

Sudán: el golpista sin carisma

La orden de arresto del presidente de Sudán puede ser la prueba de que la justicia internacional se abre paso, aunque con dificultades. Desde ayer, un jefe de Estado (al menos si es africano) puede ser procesado cuando los delitos de los que se le acusa son de la gravedad de los cometidos en Darfur desde 2003: más de 300.000 muertos, otros tantos refugiados en Chad y República Centroafricana y cerca de tres millones de desplazados. La mayoría de los crímenes fueron cometidos por los janjaweed, unas milicias que ya no esconden su coordinación con el Ejército sudanés.

Pero además de un éxito jurídico, cuyo resultado, está por ver, la decisión de la Corte Penal Internacional (CPI) supone un serio quebradero de cabeza para EE UU y China, el gran inversor. Debajo de los derechos humanos en Sudán, el país más grande de África, se esconden enormes cantidades de petróleo. En este caso no existe la unanimidad política que concitó el serbio Slobodan Milosevic.

Más en El País

Sierra Leona y Liberia

Si tuviera que escoger un país, éste sería Sierra Leona. En él no funcionaron las protecciones emocionales: esa actitud de cierta lejanía respecto a los asuntos y las personas sobre las que se informa, esa seguridad que tenemos los reporteros de que en el fondo no somos más que unos turistas privilegiados con un billete de ida y vuelta. En Sierra Leona no funcionó nada porque hay algo flotando en el ambiente que enamora y debilita; quizá sea el aire preñado de olores, las sonrisas de la gente, su capacidad de perdonar y sobrevivir, los muertos que caminan junto los vivos, incluso con los vivos como yo que no creen en espíritus ni en dioses. Quizá sean esas playas maravillosas o Chema Caballero y los niños soldados de Saint Michael y su esperanza de redención. No sé qué tiene Sierra Leona pero hay algo que roza la piel y se te mete dentro para siempre cargado de habitantes y desgracias.

La primera vez que quise ir fue en 1998. Una coalición de golpistas y guerrilleros del Frente Revolucionario Unido (RUF, en sus siglas inglesas) se había hecho con el poder el año anterior. Era una etapa más de una cruenta guerra civil (1991-2002) con cerca de 30.000 amputados, según las ONG. Los países de la zona, azuzados por Occidente y por las empresas que comercian con diamantes, pusieron en marcha una operación militar para recolocar en el poder al presidente constitucional, Ahmed Tejan Kabbah. Mi jefe de entonces no le pareció razón suficiente para viajar que una fuerza nigeriana bajo las siglas de Ecomog (Economic Community of West African States Monitoring Group) se dispusiese a asaltar la capital sierraleonense. La operación militar logró su objetivo, expulsar del poder a golpistas y guerrilleros, pero no detener la guerra, pues en ella había negocio para todos.

En enero de 1999, tras conquistar de nuevo casi todo Sierra Leona, el RUF atacó Freetown y se hizo con el control de dos tercios de la ciudad sorprendiendo a los nigerianos que en teoría la defendían. Gervasio Sánchez y yo nos fuimos al tercio libre para informar de lo que pasaba. En tres semanas habían muerto 7.000 personas, una cifra brutal si la comparamos con los 10.000 muertos de Sarajevo en 44 meses de asedio de los radicales serbios.

Las grandes cadenas de televisión, como la CNN, no enviaron a nadie a Sierra Leona, preocupados como estaban por un presidente, Bill Clinton, que andaba dejando manchas blancas en los vestidos de las becarias de la Casa Blanca.

Estos fueron los trabajos de ese primer viaje: El misionero español en Sierra Leona está en manos de una guerrilla fantasma en un país a la deriva y un apoyo con declaraciones de los mandos militares de Ecomog: “Tenemos que reconquistar la ciudad sin causar bajas civiles” (20-01-1999). Una descripción de una cuidad en la que faltaba de todo: agua, comida y medicinas: La guerrilla deja en Freetown un paisaje de muerte y desolación y un apoyo: Operación recuperar el puerto (21-01-1999). La liberación del misionero español Luis Pérez Hernández: “Corrí hacia la libertad sin pensar en el dolor ni en la fatiga” y dos apoyos: “Hemos tenido mucha suerte” y una primera prueba de las mutilaciones: Los rebeldes dejan un rastro de mutilados (23-01-1999). El funeral de una monja ugandesa de las Hijas de la caridad: La guerrilla asesina en Sierra Leona a una monja tras la fuga del religioso español (24-01-1999). Miles de refugiados en Freetown ante la amenaza de un ataque guerrillero (25-01-1999).

Los rebeldes secuestran a Javier Espinosa (El Mundo), pero gracias a un error de un periodista español que acaba de llegar, todos creyeron durante un par de horas que los secuestrados éramos Gerva y yo: Secuestrado un periodista español en Sierra Leona. La inseguridad en Freetown espanta a las cadenas televisivas de EEUU, y sin imágenes, nada es real: Informar desde la frontera entre dos infiernos (25-01-1999). El jefe de los rebeldes de Sierra Leona ordena liberar inmediatamente al periodista español tras emitir la BBC las declaraciones del reportero francés, Patrick Saint Paul, capturado junto con Espinosa (27-01-1999), que su periódico convirtió en un debate sobre la libertad de expresión. Los rebeldes liberan en Sierra Leona al periodista español Javier Espinosa (28-01-1999). Los soldados de la fuerza africana imponen a tiros su ley en la capital de Sierra Leona (29-01-1999) y la más triste de todas, una herida que siempre me acompaña: Boy, sólo nueve días de vida en el caos de Freetown. (30-01-1999).

Segundo viaje: mayo de 1999. Objetivo, dejar en su país el fantasma de Boy. Tras unos acuerdos de paz que generaron amnesia penal y sentaron en el gobierno a algunos criminales, como Foday Sankok (jefe del RUF), ministro de Minas, la situación se deterioró y la guerrilla decidió dejar de compartir el poder. La nueva ofensiva del RUF puso en fuga a los cascos azules de la ONU que protegían las carreteras de acceso a la capital. Sólo la llegada de 800 paracaídas británicos evitó la victoria del RUF. La ONU prepara la batalla de Freetown (14-05-2000). El coronel Mice tiene 20 años; no es militar, pero lleva media vida guerreando: “Vamos a ganar esta guerra” (15-05-2000). Los rebeldes de Sierra Leona ponen en libertad a 139 de los ‘cascos azules’ retenidos (16-05-2000). El Ejército asegura que el líder de la guerrilla de Sierra Leona sigue vivo, pues algunos civiles dicen haber visto a Sankoh en su huida (17-05-2000). El Ejército de Sierra Leona detiene al jefe de la guerrilla y lo salva de un linchamiento (18-05-2000). La ONU espera que el líder rebelde detenido en Sierra Leona juegue “un papel positivo” (19-05-2000).

Los amputados, los grandes perdedores: Sobrevivir sin manos en Freetown (22-05-2000).

Las muertes de Miguel Gil y Kurt Schork el 24 de mayo de 2000, en una carretera a la salida de Masiaka son otra herida, otro vínculo con Sierra Leona. Ya en Madrid, dos días después de verle por última vez en el hotel Cap Sierra: “Al final va a suceder una desgracia”. Sobre Julio Fuentes, con quien había compartido tanto, incluso el funeral y entierro de Miguel en Vimbodí: Un trabajo con riesgos (21-11-2001) y en El Mundo: La otra rosa del jardinero

Un trabajo que por cuestiones de espacio tardó un poco en salir: Los niños malditos de Sierra Leona (04-062-2000).

Sobre el papel de la llamada comunidad internacional, no de la ONU porque la ONU es sólo su expresión con un Consejo de Seguridad controlado por cinco potencias con derecho a veto, que además son los cinco principales traficantes (perdón, exportadores) de armas: De Bosnia a Sierra Leona: una cascada de fracasos (07-09-2000). Para juzgar los crímenes de Sierra Leona, Naciones Unidas creó un tribunal especial mixto, a mitad camino del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia y de la justicia nacional, para el que ahora nadie pone dinero. Los niños-soldados no podrán ser acusados de crímenes de guerra, ya que la ONU limita la responsabilidad penal en la guerra de Sierra Leona (28-12-2000). Más desde Madrid: La guerra de los diamantes (28-12-2000) y Cirugía de primer mundo para Issa, la Sanidad británica accede tras una campaña de prensa a operar a un niño de Sierra Leona torturado por la guerrilla (09-08-2001)

Tercer viaje, tras una semana de entrevistas, un reportaje a fondo: Sierra Leona, un país hastiado de guerra en el que la ONU finaliza su misión sin que hayan desaparecido las causas del conflicto civil (07-01-2006).

Antes de ese tercer regreso a Sierra Leona, mi primera incursión en Liberia, país gemelo, el doble que se desangró en una guerra similar y que había sido territorio de Alfonso Armada. Antes de viajar: Presidente Weah (27-09-2005), quien parecía favorito para ganar las elecciones, pero las perdió en la segunda vuelta. Entrevista con la ganadora, Ellen Johnson-Sirleaf, primera mujer en alcanzar la presidencia en un país africano: “Seré la dama de hierro contra la corrupción” y como apoyo: “Los ministros salientes tendrán que devolver al Estado lo que es del Estado” (27-11-2005).

De este viaje quedé especialmente satisfecho de El negocio de los niños soldados de Liberia, de esas historias largas, con espacio para transmitir olores, colores y sabores. (24-12-2005).

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