Propuestas contra la molicie
Friday, 2 de October de 2009 por Ramón
Un libro: Hay gente a la quieres sin conocerla y cuando la conoces las quieres más. Jacinto Antón, posiblemente el único periodista que ha dado un golpe de Estado, es uno de ellos. Acaba de recibir el Premio Nacional de Periodismo Cultural. Su libro Pilotos, caimanes y otras aventuras extraordinarias (RBA) es una delicia. Durante el 23-F (para los más jóvenes: el golpe de Estado fallido en España cuya estampa es Antonio Tejero con tricornio y pistola en mano) estaba en la mili en la División Acorazada Brunete, una de las unidades golpistas, y fue movilizado para tomar el Parlamento. Su crónica posterior, magistral: Yo asalté el Congreso, pero fue sin querer.
Una canción: Anda suelto por Soitu.es un tipo de lectura obligada. Se llama Javier Pérez de Albéniz y su columna, o como se llame ese espacio en las web, El descodificador. En la del miércoles, dedicada a los huevos que salen y los huevos que no se tienen, recomendaba, como hace siempre, una alternativa a la molicie frente al televisor. Esta vez no se trataba de un libro sino de la cantante estadounidense Dayna Kurtz. Me gusta esta Venezuela repleta de humor y surrealismo. Gran dama. Gran Pérez de Albéniz.
Una película: Acabo de ver Malditos Bastardos (Inglourious Basterds), la última película de Tarantino. Aunque me incomodan sus excesos históricos, la película es muy buena y tiene unas dosis razonables de sangre (no puedo decir lo mismo de la masa encefálica). Junto a Brad Pitt, gran actor con el defecto de ser demasiado guapo (porque confunde a muchos) hay dos grandes intepretaciones, la de Mélanie Laurent (Shosanna Dreyfus) y la extraordinaria del austriaco Christoph Waltz (coronel Hans Landa), que el papel de malo siempre ofrece mejores registros.
Una sonrisa: La verdad es que no hay mucho motivo para sonreír con la subida de impuestos que se anuncia, la llegada del otoño y mi regreso a la Plantación tras un par de semanas de vacaciones, pero El Roto resulta una buena solución: te hace sonreír sin mover los labios. Este dibujo publicado en El País es genial, como siempre.
Una frase: “Toda persona que parece idiota a primera vista es con toda probabilidad un idiota”. Es mía; perdón por el egocentrismo. Sirve con un porcentaje mínimo de error para definir a los que llevan las ventanillas del coche bajadas y la música (?) máquina a todo volumen, para señalar a los maleducados que hablan a gritos o te fuman en la cara, la mayoría de los presidentes futbolísticos y sobre todo para los tipos bajitos y cabezones que escriben columnas deleznables sobre unas menores cuyo único delito es ser hijas de un presidente del Gobierno.
Una meditación: ¿Qué diferencia existe entre el odio del que escribe y el odio del que mata? ¿No hay una misma frecuencia de inmoralidad en la que caben los insultos, las descalificaciones, los asesinatos y los genocidios?
