Feed
Posts
Comentarios

Des-aparecidos

Los desaparecidos están aparecidos en cada fotografía de Gervasio Sánchez. Su desgarradora exposición de Zaragoza, que reune en una las tres de Madrid, León y Barcelona, es el resultado de años de trabajo, de mucho talento y de un gran compromiso ético. Los desaparecidos sobreviven en el recuerdo de cada familiar que se niega a olvidar; y en los periodistas y fotógrafos que denuncian lejos de cualquier complacencia con el poder político y económico. Recordar es mostrar la injusticia, el asesinato constante de la desaparición forzosa, el olvido y la cobardía de los vivos.

Regreso conmovido de la visión de unas fotos en blanco negro que son luz de memoria. Pasan otra vez y otra por mi mente, desordenándome, alzándome. Pienso en los más de 50.000 desaparecidos de España, que podrían ser el doble, y en la utilización política de un dolor que debería ser colectivo y honesto. Ni lanza ni silencio, solo justicia. Cada muerto sin nombre es una losa que nos impide caminar, presumir de libertad, de progreso, de democracia.

Miro esta foto de Potocari, en Srebrenica, donde hubo un genocidio en julio de 1995. y veo un Calvario: madre te presento a tu hijo. Cada año, el centro de identificación de Tuzla entrega a los familiares los cuerpos que regresan del mundo de los sin nombre. Vuelven dignos, cargados de apellidos y la cabeza alta.

En esta foto hay muchas fotos. Las mujeres del centro son mujeres que se salieron del Guernika convertidas en personas. Dos se cubren el rostro, una abraza el féretro y la cuarta lo toca. No parece un deudo; su gesto es de acompañamiento, una forma de compartir duelos. Es una foto de manos: siete manos que narran una tragedia colectiva, la de los muertos y sus familias, y la nuestra, anclados en una desesperante resignación que es solo el anticipo de otra matanza.

Es una foto de un abrazo, de la madre a unos huesos a los que se desea devolver la vida, volver a parirlos. De esta y otras fotos nacen mil palabras que deben ser gritadas, cantadas, fotografiadas, repetidas. Es la única manera de no ser cómplices. GRACIAS GERVASIO.


Brujuleador de la madrugada

Jueves; el día-Robinson Crusoe: abandonado en medio del océano-mar de la semana. Es el peor, mucho más que el lunes maldito; es cuando los madrugones diarios apilan las horas perdidas en algún lugar de la espalda. Las contracturas tensan los músculos y los nervios como si fueran cuerdas del palo mayor de un barco. Camino erecto, como si me acabara de bajar de un árbol. No soy mono ni neandertal porque ahora viajo sentado en un tren de alta velocidad y nadie me ha llamado la atención. No salto, no grito, no me rasco las axilas.

Solo soy una persona con los cascos de música puestos, escuchando letras en árabe que colgaré mañana en el otro blog, una peonza que da vueltas entre las noticias, las webs y los blogs en busca de un rumbo, de un porqué, un sentido periodístico. Echo de menos lo viajes, perderme en un lugar y recolectar sorpresas, historias menudas que expliquen otras más grandes; pero también me gusta este otro empleo de brujuleador de la madrugada.

Escucho música en medio de muchas personas, cada una encerrada en su muralla, colgada de una película que no ve: una lobotomía al final de una jornada. Un vagón lleno de historias que nadie cuenta, que nadie escucha. Solo se oye al idiota del móvil, el tarzán de la selva que nos vocifera su intranscendencia.

Somos abandonos en movimiento. Siento cansancio, pesadez de brazos. Las contracturas me sostienen mal que bien como un títere alado. Veo los hilos que me aguantan. Escucho música árabe y me dan ganas de escribir crónicas desde el corazón de El Cairo. Echo de menos a los vivos, a la realidad que huele y palpita. Soy una peonza que taladra un agujero en el suelo; el agujero es mi seguridad y mi cárcel de oro. Es jueves, casi viernes, el día-pájaro, el día en que levantamos el vuelo a ninguna parte. Me duelen las entrañas cada vez que me descoso. No he bebido, ni fumado, solo es un poco de saudade.

No es la música árabe que me ha impulsado a escribir este post, pero sabe a El Cairo.

Operación triunfo en Ferraz

Un periódico mantiene desde hace  días una encuesta: quién debería ser el próximo secretario del PSOE. (Hay otra al lado sobre los ministrables de Mariano Rajoy; eso es tener vista y equilibrio). Ofrece diez nombres ordenados alfabéticamente. El primero es José Bono, quien ya ha lanzado sus globos sonda, para ver si cuela alguno: “El próximo líder del PSOE debía poder gritar viva España”, o algo así dijo.

No sabía que el gramo de cerebro de jefe de la oposición estaba tan barato. Igual me apunto, que oponerme y criticar se me da muy bien. A Bono le encanta gritar viva España, o lo que sea; lo que más le convenga, lo que genere votos, aplausos y palmaditas. Lo de Viva España habilitaría a Manolo Escobar, que tendría su punto, y descartaría a Carme Chacón.

Bono debería ser valiente y añadir sin rodeos: “Y que su apellido empiece por B, que sea católico y expresidente de una gran comunidad”. Lo digo por ir afinando el tiro. A Bono le iría mejor como ministro de Rajoy, quien podría copiar el modelo de Sarkozy: fichar en casa del enemigo para hundirlo un poco más.

De Chacón, la segunda de la lista, dicen que ha sido una buena ministra de Defensa. Ha viajado a Afganistán para recoger cada soldado muerto, quizá por deber o por oportunismo, no lo sé, pero es un buen gesto. Erró en Kosovo, donde demostró pensar en más en el efecto telediario primera edición que en los socios de la OTAN. Eso me generó muchas dudas sobre ella. Sus partidarios recuerdan su embarazo. La foto era excelente, pero después de todo era solo de una foto. Para salir del agujero hace falta algo más.

De Susana Díaz y Óscar López no sé nada; de Guillermo Fernández Vara, que perdió sus elecciones autonómicas; de Tomás Gómez, que se ha parapetado en el FSM, donde ganó las primarias a Trinidad Jiménez, mucho mejor candidato que él. López Aguilar habla un inglés excelente pero desconozco cómo piensa en castellano. Patxi López parece un tipo con suerte, pero me gusta más su vicelendakari Basagoiti.

Rubalcaba está quemado por el zetapetismo, aunque será un buen puente hacia alguna parte. Quizá hasta el Congreso del PSOE, o más, durante dos años para ver si el PP se hunde con la gran crisis que viene, o si navega con buen viento.

El PSOE tiene una ventaja estratégica: sabe que va a estar ocho años en la oposición, como mínimo; puede hacer su travesía con calma. Me agrada Eduardo Madina; me gusta por la misma razón que me gusta Llamazares: porque hablan desde su palabras, no desde los silencios como Rajoy, o desde el libro rojo de pepete, como Cayo Lara, Rouco Varela y otros estalinistas.

No es solo una cuestión de nombres, lo es, sobre todo, de ideas. La izquierda está errática, sin utopías, sin sueños, desde la caída del Muro de Berlín; unos se quedaron sin los campamentos de verano de Ceaucescu; otros, sin el miedo al comunismo que contuvo un poco al capitalismo dentro de las fronteras del Estado del bienestar y de las apariencias. La izquierda carece hoy de discurso propio; y el PSOE, menos. Sería bueno salir a las calles y plazas, y escuchar. El discurso alternativo al todo vale, al saqueo, al teatro de la democracia, a la injusticia está en miles de voces que se expresan a diario en el metro, en los autobuses, en los barrios. Solo es necesario que uno o varios dirigentes sean capaces de articularlo.

Yo sigo teniendo esperanza (aunque sea en blanco y negro).

Rajoy es el Gordo

Mariano Rajoy tomará posesión el día de la Lotería, lo que ya es mala suerte. No sé si para él o para los demás porque el pre-presidente no habla. Los cabalistas y los jugadores expertos andan rebanándose los sesos. ¿Acabará el Gordo en 13, el número de Génova? ¿En tres, las veces que Rajoy se presentó a las elecciones como candidato? ¿En 20, por la fecha electoral?

Yo creo que caerá en número negativo, por los recortes, la evaporación de derechos y virtudes;  y que ese -10 estará repartido entre los que menos ganan y entre los del medio; que nos tocará palo sin zanahoria a casi todos. Ganará Fabra el Suertudo, aunque por lo que se lee en la Comunidad Valenciana, ejemplo de gestión y transparencia, algunos amigotes ganan siempre. Se podrán recortar muchas partidas: sanidad, investigación, educación… pero la de chorizos parece exenta.

Si dejamos de señalar a los millones del ladrillo, y hablamos de suerte a secas deberemos reconocer que vivir en este mundo de aparente abundancia, agua, asfalto, Cortylandias y reyes magos postizos es una bicoca comparada con la vida de los pobres de solemnidad de allá fuera. Ellos siquiera tienen un décimo-escapatoria para soñarse en un mundo de milagros e ilusión.

No sé cuáles son los deseos de Rakoy; quizá un Gordazo con sello de FMI, un BCE con poderes o que los socialistas de Hollande -cosas raras veremos- ganen las elecciones de Francia en 2012 y los socialdemócratas del SPD las alemanas, un año después. Bajar a Merkozy del trono sería el Gordo de la UE.

Tengo ganas de conocer la composición del Gobierno del PP, de ver cómo se reparten los terceros, cuatros y quintos premios, y la pedrea. ¿Será un Gabinete de pesos pesados o uno de mitad-mitad para no quemar las naves? Lo que llamamos ‘los mercados’ siguen en el Bingo; hoy han cantado un montón de líneas, solo por hacer caja. Los mercados son los malos de la película: jugadores de póquer que nunca pierden su dinero, solo el nuestro. Pero con tanto coco y hombre del saco nos olvidamos de la responsabilidad colectiva, la de aquellos que han vivido por encima de sus posibilidades, de crédito en crédito, lubricando la farsa.

Soy un radical peligroso, un antisistema, lo admito: no tengo deudas con nadie. Pero sí sueños, que también construyo castillos en España (como dicen los ingleses) con el Gordo, el que cantan los niños de San Ildefonso, y el que nos cantará Mariano Rajoy.

El problema de los cerdos

Avanzo por la mitad de Con el agua al cuello de Petros Márkaris, novela negra; a través de su comisario Kostas Jaritos desnuda Grecia, la corrupción, la crisis, los ajustes. Me está gustando; es actual. Al inicio habla de los PIIGS (Portugal, Ireland, Italy Greece, Spain) y escribe un párrafo memorable al jugar con el doble sentido. “Quisimos vivir como tiburones y ahora estamos ahogándonos, porque los cerdos no saben nadar”.

Buen arranque de la semana

« Newer Posts - Older Posts »