Martes de milagro
Tuesday, 5 de June de 2012 por Ramón
Cuando miras al abismo, el abismo también te mira, escribe Philip Kerr en Praga Mortal (RBA), el libro que leo. Eso deben decir don Mariano y sus ilustres ministros aún con el jadeo en el cuerpo, mitad polvo mitad susto de la muerte.
Andan los principales del mundo en las cosas principales, de altura política, que si Dios es trino y Alemania está por encima de todos, como canta su himno. Es la banca española, ese ejemplo de eficacia y cordura, lo que preocupa al mundo abismado. No comprendo bien los males de mis banqueros, sus números rojos de ladrillo rojo, cuando durante años nos han sangrado a comisiones de manos arriba y pantalones abajo. Será que gastaron mal las ganancias que parecían eternas, que se creyeron el chocolate del loro.
Les sometieron a unas pruebas de estrés que eran pruebas de nacionalismo papanatas, porque el estrés lo tienen los clientes sableados, como lo tendrán los pensionistas a los que colocaron acciones preferentes del Banco Roto como si fueran el maná, mareándoles con los taes y las ganancias de la letra gorda, embrujándoles con la palabra.
Es martes y algo se mueve entre bambalinas, sombras, tal vez nada. Quizá solo sea ruido, un truco para ganar tiempo, distraer a los mercados merodeadores. Si las reuniones a bombo y platillo y bajo palio bruselense no generan acuerdos eficaces menos producirán las telefónicas, con siete voces pisándose las palabras, peleándose por el cobro revertido. Puede que todo sea humo y detrás de esa nube siga el abismo, Grecia, parte de la banca española, Dívar de cena en cena y tiro porque me toca, la impunidad que no es democrática.
Empieza la Eurocopa, un alivio relativo. Brotará otro nacionalismo tosco: ellos y nosotros, el vamos, somos mejores. Me gusta La Roja. Me gusta que haya prendido en el lenguaje popular, me gusta escucharlo en labios de aquellos que tacharon este color de su arco iris mental.
Las dos Europas frente a frente: los PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) ante la gran Alemania. Será una metáfora de los tiempos, si es que los tiempos aguantan hasta llegar a ser Literatura.