Estoy tomando hierbas contra la tontería ajena
Tuesday, 26 de June de 2012 por Ramón
He descubierto unas hierbas medicinales que ahorran dinero a la Seguridad Social y bloquean la voz de Ana Mato. Son milagrosas. Cuando la ministra aparece en su atril soltando sandeces aflautadas, las hierbas activan un mute mental que la deja en pausa, detenida, con los ojos en blanco y los labios lineales formando una peligrosa y diminuta o; una o de #oslavamosameter.
En el caso de Esperanza y Botella, juntas o separadas, es necesario triplicar la ración; algo arriesgado porque en la sobredosis se te aparece el Consejo de Ministros en pleno y después tienes monserga personalizada de Alberto Gallardón sobre el verdadero matrimonio, el de toda la vida, con o sin amantes, el de guardar las santas apariencias.
Me sucedió el día de la célebre jura de la bandera en la plaza de Oriente: en vez de una presidenta y una alcaldesa, vi a la cabra de la Legión duplicada comiéndose unas preferentes-basura de la papelera de un Banco Roto.
No pregunto el origen ni las propiedades medicinales de la planta por no molestar, por no parecer antipatriota en esto del ahorro como bandera, pero me da que es alucinógena y que Guindos y Montoro tienen un bosque animado en casa.
No digo “me he fumado un porro” porque no es verdad y quizá sea delito presumir de ello, pero es para fumárselo sin filtro y en ración doble. Es mejor ser como Ana Mato y hablar de plantas y árboles mágicos; parecer inocente, esa inocencia tan española capaz de no ver un jaguar en la puerta de tu casa.
Este Gobierno miente tanto que ya parece natural. Todo el mundo lo ha descodificado: sabe que cuando dice una cosa va a hacer la otra. No habrá subida de IVA, pues toma subidita; que los 100.000 son una bicoca sin letra pequeña, toma subidita por aquí, recorte por allá. El riesgo es que olvidemos que somos nosotros los que traducimos, los que hacemos el esfuerzo mental de saber qué es verdad y no ellos los que la dicen. Es importante a la hora de votar. O de botar.
La clave siempre está en la Educación. Crear ciudadanos conscientes de serlo, de sus derechos y deberes, críticos, capaces de dudar y pensar por ellos mismos. Era el sueño de la Escuela Libre de Enseñanza. Este es el mayor peligro para las castas; por eso existen tipos como Wert, para impedirlo.
Echo de menos un país inteligente. Italo Calvino, uno de mis favoritos, decía que la vida es encontrar el país donde mejor te sientes como extranjero. De momento es España. Se admiten propuestas.