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Malas noticias de fondo desde Israel

Noticia: Benjamin Netanyahu, líder del muy conservador Likud dispone de 14 días extra para formar Gobierno en Israel, atraer al etiquetado liberal Kadima de Tzipi Livni y evitar su dependencia de la extrema derecha de Yisrael Beiteinu (Nuestra Casa Israel) de Avigdor Lieberman.

Consecuencia: el color del futuro Gobierno afectará al hoy (y hace años) inexistente proceso de paz con los palestinos. Un Ejecutivo Likud-Kadima y Laboristas podría activar algún párrafo de la difunta Hoja de Ruta. Otro con Likud-Yisrael Beiteinu-partidos ultrarreligiosos supondría una nueva guerra contra Hamás. En la última murieron 1.314 palestinos, 412 de ellos niños, y fueron destruidas o dañadas 14.000 casas, 240 escuelas y 219 fábricas, según datos de varias agencias de la ONU y del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Mar de fondo: la deshumanización del enemigo para poder matarle sin dudas ni pesadillas deshumaniza al deshumanizador. Dos ejemplos muy recientes: la información publicada el 19 de marzo por el excelente periódico israelí Haaretz sobre los abusos cometidos en Gaza y la de ayer sobre las frases y logos de moda en las camisetas del Ejército. También resulta interesante el vídeo de la cadena qatarí Al Jazera (está en inglés), que pone rostros a la denuncia.

Cuando la descomposición ética en una sociedad, en teoría democrática, es de tal profundidad, la paz es imposible a corto y medio plazo. No la podrá conseguir esta generación de dirigentes israelíes. Tampoco la de líderes palestinos que permitieron, alentaron y organizaron los atentados suicidas contra civiles. Barack Obama y Hillary Clinton tienen mucho trabajo por delante.

(Doble pregunta inocente: ¿A qué se dedica Tony Blair? ¿Cobra como Representante del Cuarteto (Estados Unidos, Rusia, UE y ONU?).

Propuestas contra la molicie

Un libro: Café Titanic de Ivo Andric (Alcantilado, 115 páginas): “Seguía expresándose con palabras escogidas y frases complejas, como un hombre que vive más con los libros que con las personas” (Una carta de 1920).

Una película: Black Hawk Derribado de Ridley Scott para prepararse mejor para las noticias que llegarán de Somalia.

Una canción, Generale, que me regalaron hace unos días en un comentario. Es de Francesco de Gregori, pero la canta Vasco Rossi en el estadio de San Siro de Milán. No sé que puede sentir un cantante cuando se siente tan acompañado, no solo por las voces, sino por un sentimiento colectivo de excitación. El primer plano sobre los ojos de Vasco son la respuesta

España cañí en Kosovo

A 15 días de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Atlántica en Estrasburgo, que supondrá la presentación en la sociedad europea del presidente Barack Obama, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero -que persigue con denuedo el perdón de EEUU a su repliegue de Irak en la primavera de 2004- ha decidido hacerse notar con otra inesperada retirada, la de Kosovo. Como la anterior, ésta se mueve por razones de (pequeña) política interna y se ha anunciado sin coordinación con los aliados afectados: la OTAN tiene desplegadas en la ex provincia serbia 16.000 tropas, de las que 630 son españolas.

El secretario general del organismo, Jaap de Hoop Sheffer, no ha ocultado su decepción por esta medida unilateral cuando, en su opinión, aún “no se dan las condiciones políticas y de seguridad en Kosovo”. La Alianza tenía previsto recortar mil soldados durante este año. España, como el niño glotón, se ha comido los 630 primeros sin negociar con nadie. Parece, cuando menos, un gesto maleducado y de compañero poco fiable. La única excusa sería que se trata de un movimiento preventivo para preparar el gran órdago, la escenificación ante Obama de nuestra reconciliación y entrega sin condiciones: la oferta de un aumento significativo de nuestras tropas en Afganistán, donde más que medicinas se reparten bofetadas.

El tiempo dirá si es el caso. El Gobierno está atrapado entre dos fantasmas: Irak y País Vasco. Lo que empezó siendo a finales de 2007 un enredo en el que se esgrimían dificultades transitorias de calendario (elecciones generales en marzo de 2008), se ha transformado en un enroque del que ya no se sabe salir.

Primer fantasma, Irak. Nace de la foto de las Azores, cuando la entonces oposición socialista basó su campaña contra la guerra (y el PP) en la exigencia del respeto de la legalidad internacional, entendida ésta en las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. La de Kosovo, la 1244, aprobada el 10 de junio de 1999, era lo suficientemente ambigua como para permitir dos interpretaciones. Unos consideran que la posibilidad de una independencia está implícita ya que deja abierto el estatus final a una decisión posterior. Otros -Serbia, España, Rusia y China, entre otros-, estiman que la 1244 reconoce la soberanía de Belgrado (“Reaffirming the commitment of all Member States to the sovereignty and territorial integrity of the Federal Republic of Yugoslavia”) y que todo cambio de fondo demanda una nueva resolución. Sin ella, la independencia es ilegal. Los primeros corrigen: esa frase está en el preámbulo, que carece de fuerza legal, y la República Federal de Yugoslavia dejó de existir el 3 de junio de 2006, con la independencia de Montenegro.

Segundo fantasma, País Vasco. El Gobierno anterior del PP y, sobre todo, los de Zapatero han efectuado una conexión inconsciente poco afortunada entre un caso y el otro. Para que los nacionalistas del País Vasco puedan reclamar en su beneficio el precedente de Kosovo deberían pasar antes por su tortura histórica: régimen serbio de apartheid durante 80 años, matanzas como la de Racak, bombardeos de la OTAN, limpieza étnica y expulsión de la mitad de la población kosovar, retirada del Ejército y la policía serbios, presencia de tropas de la OTAN, lluvia de organismos de la ONU y ONG durante nueve años, plan Ahtisaari, secesión de hecho del norte de Mitrovica y una independencia unilateral y sin demasiado contenido aún que seguirá siendo tutelada durante bastantes años. También habría que apagar la luz, pues los cortes eléctricos son constantes.

El verdadero precedente, Montenegro, pasó desapercibido para todos, Gobierno, PP y nacionalistas. En un referéndum celebrado en 2006 vencieron los independentistas con el 55,4% de los votos y una participación del 86,5%.

Rusia, nuestro más firme aliado en la defensa de la inviolabilidad de las fronteras, decidió este verano hacer un par de excepciones a la teoría general en Georgia, al promover y apoyar las secesiones de Abjazia y Georgia del Sur. En el seno de la UE, el Gobierno cuenta con aliados de peso: Grecia, Chipre, Rumania y Eslovaquia. Su política de bloqueo a la misión de policía y justicia de la UE en Kosovo genera fricciones con sus socios políticos y económicos. Mal asunto cuando España presidirá la UE en el primer semestre de 2010.

Edward Heath, primer ministro conservador británico (1970-1975), respondió una vez en los Comunes a la interpelación de un diputado: “Nosotros no defendemos valores, defendemos nuestros intereses”. La idea no era nueva; a finales de XIX, Robert Cecil, lord Salisbury, conservador y primer ministro británico, dijo: “Gran Bretaña no tiene enemigos ni amigos permanentes. Sólo sus intereses son permanentes”. La pregunta es sencilla: ¿cuáles son los nuestros?

Lecturas recomendadas:

Reconozcamos Kosovo, Jordi Vaquer y José Ignacio Torreblanca (22-04-2008)

Serbia ‘mon amour’, Ignacio Torreblanca (16-02-2009).

Entrevista con Martti Ahtisaari, ex mediador y ex presidente de Finlandia: “Kosovo no tiene nada que ver con el País Vasco” (21-06-2008).

The Politics of Recognition, Kosovo and International Law. Informe para el Real Instituto Elcano de Jessica Almqvist (16-03-2009).

Por si entre tanto juego de ajedrez diplomático se nos ha olvidado la gente: Informes de Human Rights Watch sobre Kosovo y la declaración del presidente del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, Gabrielle Kirk McDonald, realizada el 31 de marzo de 1999.

(Seguiremos informando)

A Bin Laden le preocupa Somalia

A Osama Bin Laden no le gusta el nuevo presidente de Somalia, el jeque Sharif Sheij Ahmed, un islamista moderado que cuenta desde enero con el apoyo de EE UU y Etiopía, a pesar de que le combatieron en 2006 cuando dirigía la Unión de Tribunales Islámicos (UCI, en sus siglas en inglés). Bin Laden llama a su derrocamiento en una cinta grabada “por colaborar con el infiel”, es decir, la ONU, que trata de reconstruir un Estado inexistente desde 1991. Del caos surgen los piratas que atacan barcos en aguas internacionales y los grupos vinculados a Al Qaeda, como Al Shabab, milicia que domina la zona meridional del país y el sur de Mogadiscio.

A Washington le ha costado dos años y un cambio en la Casa Blanca (Barack Obama) para entender los matices: que la única forma de combatir a los radicales son los propios islamistas; ahora distingue entre buenos y malos. La reacción de Bin Laden demuestra que el envite es serio. Funcionó en Irak (cuando EE UU pactó con la insurgencia suní) y puede funcionar en Somalia y Afganistán. El objetivo es encontrar ojos que sepan quién es el enemigo.

Más en Somalia, la espiral del caos. Bin Laden llama al derrocamiento de los islamistas moderados en el país africano (19-03-2009)

África canta

Una buena noticia: África sabe cantar. Detrás de la pobreza hay miles de ventanas de esperanza: historias individuales de superación y desafío al destino. Esta es una y es hermosa, se titula La sinfonía de Kinshasa (capital de la República Democrática de Congo), que me ha llegado a través de Carmen:

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