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Los cínicos no son para este oficio

“El problema de las televisiones y, en general, de todos los medios de comunicación, es que son tan grandes, influyentes e importantes que han empezado a construir un mundo propio. Un mundo que tiene poco que ver con la realidad. Pero, por otro lado, esos medios no están interesados en reflejar la realidad del mundo, sino en competir entre ellos. Una cadena televisiva, o un periódico, no puede permitirse carecer de la noticia que posee su rival directo. Así, todos ellos acaban observando no la vida real, sino la competencia”.

Ryszard Kapuscinski: Los cínicos no sirven para este oficio Págs. 60-61.

Sinéad

Con pelo, sin pelo, esta mujer canta como dios. Sinéad O’Connor tiene una voz personalísima que vuela por encima de los instrumentos y de las otras voces. Esta versión de Last Day of our Acquaintance es maravillosa

Madoff por Kapuscinski

Leo Viajes con Ryszard Kapuscinski, editado por la Universitat Autònoma de Barcelona. Reúne textos de algunos de sus traductores y traductoras coordinados por Agata Orzeszek. Son textos que ofrecen una interesante aproximación al gran reportero polaco y desvelan muchos detalles de su humanidad y actitud vital. Resulta tierno y que como dice mi amigo Bru Rovira, una prueba de lo mucho que estamos cambiando: Kapuskinski parece de otra época porque ésta ha sido invadida por los Bernard Madoff.

Francesco de Gregori

Supe de la existencia de Francesco de Gregori en Londres, escuchándolo en un cassette. Vivía y trabajaba de camarero en The Penn Club, una residencia de quáqueros junto al museo Británico. Todo el staff éramos españoles e italianos. Celina Danese me educó musicalmente en De Gregori, Angelo Branduardi y Fabrizio de André. Podría elegir decenas de canciones de unos músicos que salvo Lucio Dalla, que pertenece a esa pandilla generacional, apenas se han asomado por España. Aquí preferimos, al parecer, a Al Bano y a Romina Power, sobre todo a Romina. Siempre dudé de los gustos de este país.

Esta es una grabación de 1976 de la cancion Bufalo Bill, no tiene toda la calidad, pero es un documento:

Albania

Desde el primer viaje balcánico, en abril de 1993, no he dejado de moverme por una zona que me apasiona por su distante similitud a España. En Albania he estado dos veces y llevo tiempo tratando de ir una tercera. La primera fue en primavera de 1999, cuando Slobodan Milosevic se puso a jugar de nuevo a la limpieza étnica convencido de sus artes: si había engañado un par de veces a la llamada comunidad internacional en Croacia y Bosnia-Herzegovina estaba seguro de lograrlo en Kosovo. Es el problema de los dictadores y de los jugadores de póker, que nunca saben plantarse a tiempo.

Llegué a Tirana comienzos de abril con Gervasio Sánchez, periodista, fotógrafo, compañero de numerosos viajes y autor junto a varias ONG del proyecto Vidas Minadas. Nos hospedamos en un gran hotel de la época comunista: un edificio de techos altos, grandes lámparas de cristal, camareros lentos, una elegante decadencia y una ventana en la habitación que no cerraba bien. El resultado fue un catarro monumental que como buen hipocondríaco irresponsable interpreté como un anuncio de un repute de malaria.

La primera crónica, con un poco recortaje (explico lo que es en los post de Bosnia-Herzegovina e Israel): Serbia sella sus fronteras y obliga a regresar a Kosovo a todos los que tratan de escapar (08-04-1999). Una segunda con mimbres parecidos: Albania espera los 24 helicópteros Apache entre nuevos temores a la extensión del conflicto (10-04-1999). Soledad Gallego-Díaz, responsable entonces del suplemento Domingo y una de las mejores periodistas de El País, me pidió una historia humana que reflejara la tragedia que estaba sucediendo en Kosovo. La foto de El éxodo de la familia Shoshi (11-04-1999) es de Gervasio Sánchez. Albania cede a la OTAN el control de su espacio aéreo y de puertos (12-04-1999). Durres, en la costa, se había convertido en un centro de refugiados: Sobrevivir en la Colina del Robo (13-04-1999) y una plataforma para la guerrilla del Ushtria Çlirimtare Kombëtare (UÇK) (Ejército de Liberación de Kosovo), aliada de la Alianza Atlántica: Tirana se ha convertido en plataforma de la OTAN y centro de reclutamiento del ELK (14-04-1999).

Decidimos que había que subir a la frontera. No fue un viaje, fue más bien una tortura de diez horas, miles de baches, frío, barro y carreteras peligrosas, pero llegamos a Kukes. Alquilé una habitación particular con buena orientación para el transmisor por satélite (aun era un fax sin conexión telefónica). Los primeros teléfonos satélite Iridium resultaban espectaculares pero no funcionaban debido a las montañas y al cielo casi siempre encapotado (norma infalible: las cosas funcionan mejor en la oficina de Londres que la guerra): Miles de personas vuelven a saturar la frontera con Albania y un apoyo: Dos niños perdidos (15-04-1999). Una de las matanzas por error de la OTAN: bombardeo a 5.000 metros con remate serbio a ras de tierra, según relataban las víctimas: Refugiados kosovares aseguran que los serbios les atacan en cuanto llegan los aviones de la OTAN (16-04-1999). La frontera de Morina se ha convertido en un vomitorio de realidad. Los refugiados llegan en carromatos, tractores, a pie… Todos asustados: Un éxodo masivo anuncia otra catástrofe humanitaria y el apoyo: De Bosnia a Kosovo (17-04-1999). Los refugiados llegan, pronuncian su nombre y la ciudad o pueblo de origen. Con sus palabras se puede reconstruir el mapa de la limpieza étnica: El caos recibe a los refugiados en Albania (18-04-1999). Morina es un embudo y una zona de guerra, con soldados serbios armados y minas terrestres para prevenir una invasión: Trampa mortal en la frontera con Albania y un apoyo: Forzados a plantar minas (19-04-1999). Juego típico de Milosevic, crear situaciones con las que después pueda negociar: Belgrado impide la huida hacia Albania de miles de kosovares reunidos en la frontera (20-04-1999). 800.000 desplazados albaneses siguen dentro de Kosovo a merced de las tropas serbias y una buena noticia: Una niña llamada Kosova (21-04-1999). El drama se hace cotidiano en Kukes. (23-04-1999).

De regreso a la capital, Tirana parecía París. La misión española desembarca en Albania (26-04-1999) y El terreno dificulta levantar el campamento español (27-04-1999). Washington minimiza el accidente del Apache y asegura que su despliegue no sufrirá retrasos (28-04-1999). ACNUR denuncia la matanza el martes de más de 100 albanokosovares en edad militar y un apoyo: Los ‘modelos’ de la guerra de Kosovo (29-04-1999). Una organización humanitaria divulga los primeros casos de mujeres violadas (30-04-1999).

Uno de los éxitos de este viaje fue lograr una entrevista con Nexhmije Hoxha, la viuda del dictador Enver Hoxha. Fue una labor de zapa iniciada en los primeros días, un paciente goteo que pusimos en marcha la intérprete y yo gracias a sus contactos y que cultivamos a través de su hijo. Al final accedió a un responder a un cuestionario. La intérprete y yo decidimos arriesgar y nos presentamos en su casa. Le expliqué que era un escritor español que preparaba una historia sobre el comunismo y que su marido y ella eran esenciales. La mujer contestó: “Ayer estuvo aquí un periodista americano que me dijo lo mismo y le respondí que no, así que no puedo hacer ahora un excepción con usted”. Sonreí con mi mejor sonrisa, puse la cara más inocente que pude encontrar y repliqué: “¡No irá usted a comprar la historia revolucionaria de España, donde escuchamos a Marx y a Bakunin, con la de Estados Unidos!”. Me miró, sonrió levemente y dijo: “Bien, pero solo diez minutos”. Me quedé dos horas y media. Mandé 140 líneas, pero solo salieron 75. El gran Pepe Comas estuvo años mucho más ofendido que yo, que por una vez me lo había tomado bien. Era la primera entrevista que Nexhmije que concedía en siete años. Era una primicia. “Es indispensable para nosotros que la OTAN entre en Kosovo” (02-05-1999).

El general estrella visita las tropas, se hace la foto, no dice nada y se marcha de vuelta a Bruselas: Clark se niega a comentar cuándo actuarán los Apache (05-05-1999)

La mejor historia de este viaje, sobre todo porque pude construirla sin necesidad de perturbar a las víctimas y sin convertirme en su segundo violador (esta vez informativo): “¿No os gusta tanto tener hijo? Pues vais a tener uno serbio” (03-05-1999).

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