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Mi Bowie en diez vídeos y algunos textos

A la vez que se escucha su música se pueden leer algunos textos para situarnos en el personaje. Esta es mi propuesta:

David Bowie, una odisea musical, por Diego A. Manrique en El País

La vida secreta de David Bowie, por Julián Ruiz en El Mundo.

Postscript: David Bowie, 1947-2016, por Hilton Als en The New Yorker.

David Bowie, a Star Who Transcended Music, Art and Fashion, Dies at 69, por Jon Pareles en The New York Times.

The Guardian rescata los 50 momentos esenciales del cantante.

Y Liberation firma la mejor portada en papel y hay muchas muy buenas:

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Noc, noc, ¿está el PSOE?

No sé si se han dado cuenta en Ferraz y en San Telmo: el PSOE es el único partido imprescindible para formar cualquier tipo de gobierno en España, al menos de momento.

En lo que llevamos de teatrillo de pre-negociación han logrado cometer todos los errores de bulto en solo 20 días, lo que debe ser un récord mundial de la sandez: guerra civil interna retransmitida como un Gran Hermano Socialdemócrata, exhibir intereses de barones y baronesas por encima de los del partido y los del país, calcar el lenguaje territorial del PP (“España se rompe”), negar el pacto a derecha e izquierda para ser inequívocamente responsables de una repetición de elecciones y asumir como problema propio el problema de Rajoy, que es el de intentar formar gobierno primero como lista más votada.

Además de ver cien veces la serie Borgen, eso sí, con ayuda psicológica, el PSOE debería estudiar a fondo el caso catalán porque puede ofrecerle una salida mágica a su Catch 22. Algunas ideas:

No abran la boca más (¡por favor!) hasta que Mariano Rajoy fracase en sus dos intentos de investidura y distraigan a Susana Díaz con Cine de Barrio, películas de Alfredo Landa y Paco Martínez Soria, lo que sea, pero que sea muy español); es esencial que no se suba al AVE con el maletín de cuchillos japoneses.

Intenten con discreción formar una coalición de izquierdas. Escriban una lista de sinónimos de referéndum, por si acaso tiene que emplear uno.

Trasladen la presión a Génova. Póngase de acuerdo, solo un poco, para que el coro socialista pida responsabilidad al PP y altura de miras a Rajoy para que se aparte como Artur Mas. Esto lo tendrían que repetir muchas veces porque no va a salir en RTVE. Es una idea que debería calar: la responsabilidad afecta a todos.

-Si fracasan en el pacto de izquierda que necesita las abstenciones del PNV, ERC y alguien más, muevan ficha a favor de una Gran Coalición al revés; es decir, pilotada por el PSOE con apoyo del PP y C´s y un programa reformista a dos años. Ya sabemos que esto es imposible, pero dejen que lo diga el PP, que cargue con la culpa.

Si quieren que Catalunya siga en España busquen en su pasado, en los primeros años de la Transición porque lo que propone Podemos es lo que proponía el PSOE antes de llegar al poder en 1982. Vuelvan a vestir el pantalón de pana. Recuerden que España no es Mariano ni Esperanza ni José Mari; España es la Escuela Libre de Enseñanza, García Lorca, Rafael Alberti, Picasso, La Movida, el 15-M, los emigrantes, cada uno de nosotros.

Bajen a la calle de una vez, mánchese los zapatos de polvo y realidad. Todos nos jugamos mucho en este envite, pero ustedes se juegan la supervivencia como partido y los  barones sus santas baronías. Las siglas no son tan importantes, lo que de verdad pesa en la vida son los principios y los valores.

-Al final va a ser verdad la operación Soraya o lo de del presidente independiente, o poco adscrito a un partido concreto. Eso o elecciones en mayo y Gobierno del PP con 140 escaños o más + 20 de C’s. ¿Y la crisis, el paro, la ley Wert, los recortes en Sanidad y Educación, la corrupción y la ocupación de las instituciones en beneficio privado, el saqueo y el abuso bancario…?

Como decía mi pariente lobo de la enorme revista Hermano Lobo: “Auuuu. El año que viene, si dios quiere”.

Música para refrescar lo que fuimos y seguimos siendo. Feliz lunes

Gobierno de penalti en Catalunya

En JxS se han visto de un tirón las tres temporadas de Borgen desde que la CUP dijo “no” el día 3 de enero. El pacto alcanzado ayer supera la ficción y deja a Dinamarca, escenario de la serie, en un juego de aprendices. El acuerdo es raro, como lo son gran parte del procés y su réplica españolista. Catalunya va a tener un Gobierno de penalti, justo o injusto, en el último minuto. Es una sorpresa -salvo otra mayor- porque todo el mundo se preparaba para las elecciones y los movimientos de última hora parecían más teatro preelectoral que negociación política. Estas son algunas conclusiones:

Al soberanismo no le interesaba volver a las urnas. Los resultados del 20-D en Catalunya y las encuestas que maneja JxS auguraban una fuerte bajada y el descarrilamiento de la independencia exprés. Hay miedo a Ada Colau y a En Comú Podem. La situación es tan cambiante que la foto de hoy ya no es la del 27-S. Los movimientos postelectorales de JxS hacia una ruptura unilateral con España no es lo que esperaban algunos votantes que seguían confiando en forzar una consulta a la escocesa. ¿No era el derecho de los ciudadanos a expresarse el motor de todo? Las urnas deberán esperar.

Hicieron mal los españolistas del PP y C’s en vender la piel antes de cazar el oso y pavonear su alegría ante la repetición de las elecciones. Tanta exhibición y burla han jugado en favor del pacto catalán. El PP no solo ha multiplicado el número de independentistas en estos cuatro años, sino ha obrado el milagro de los panes y los peces entre la CUP y JxS.

El nuevo Gobierno nace con una componenda poco respetuosa hacia el voto ciudadano con la mudanza de dos diputados de la CUP que quedan como rehenes durante el resto de la legislatura. Lo ha reconocido Artur Mas con una frase demasiado sincera: “Hemos logrado lo que las urnas no nos dieron”.

El principal error de los impulsores del procés en estos tres años -y, sobre todo, en los últimos meses- ha sido gobernar para la mitad de los catalanes; lanzar la idea de que quienes no piensan como ellos son traidores, botiflers. El presidente designado, Cales Puigdemont tiene dos opciones: seguir la senda que conduce al enfrentamiento o gobernar para todos los catalanes en busca de una mayoría amplia en favor de la secesión aunque implique esperar más allá de 18 meses. Nada indica, de momento, que habrá cambios en rumbo y velocidad.

Con un Gobierno en Catalunya, la presión para formar otro en España será formidable. Esa presión vendrá del Ibex-35, de los grupos de poder y de algunos medios de comunicación; es decir, de personas no elegidas en las urnas. También habrá presión desde Bruselas, Berlín y Francfort. ¿Resistirá el PSOE? El precedente de la CUP no invita al optimismo. Estamos en una doble partida en la que los ciudadanos son los espectadores.

-Sin elecciones en Catalunya, Susana Díaz ha vuelto a sacarse el billete del AVE que había anulado hace un par de días. Resonarán los tambores de la guerra interna mientras que Pedro Sánchez trata de salvarse de la quema con un pacto de izquierdas. El problema de Sánchez es la suma: 90 + 69 + 2 = 161 (-15 para la mayoría absoluta). No es Portugal donde las sumas conformaron una mayoría estable. Podría añadir los 6 diputados del PNV y negociar la abstención de ERC, partido que parece jugar a otra cosa. Es una opción frágil y arriesgada.

Si Artur Mas cede y se aparta significa nada es imposible. Si los dirigentes del PP y PSOE se metieran un atracón de Borgen podrían descubrir combinaciones tan raras como la catalana, desde una Gran Coalición sin Rajoy y con Soraya Saénz de Santamaría, o más rara aún: con Sánchez, Albert Rivera o un tercero de presidente. Los que reclaman responsabilidad al PSOE quieren decir “rendición incondicional”. ¿Estaría dispuesto el PP a ceder la presidencia del Gobierno en aras de la estabilidad? Difícil si ni siquiera quiere ceder la del Congreso.

-Una gran coalición con un discurso marianista-albertista-susanista sería el sueño de los partidarios del procés.

La mejor respuesta es un Gobierno de izquierdas con una agenda clara y una legislatura corta, como la catalana, para derogar leyes-pufo: montes, costas, enjuiciamiento criminal, mordaza, educativa, RTVE, Poder Judicial y un largo etcétera. También para crear una comisión de investigación sobre la corrupción que además de exponer las vergüenzas de quien las tenga proponga cambios para regenerar las instituciones y abrir el doble melón de la financiación y la Constitución para preparar las bases de una consulta en Catalunya. Podemos podría defender que ha trabajado para sanear el Estado y crear las condiciones para que el referéndum sea posible, y el PSOE que ha vuelto a ser de izquierdas. Es la menos probable, manda la artimética.

En Catalunya hay afrentas concretas que subsanar, aunque parezca tarde. Ese Gobierno de izquierdas debería ofertar la reconstrucción del Estado y jugar más a la esperanza que al miedo. A parte de los sectores norcoreanos que hay en los dos lados, estoy convencido de que tenemos aún un enorme espacio para entendernos desde los sentimientos. Porque todo se basa en eso: sentirse insultado, menospreciado por un discurso centralista y carca.

La palanca para mover los sentimientos es el derecho a decidir como decidieron democráticamente los escoceses y los quebequenses. Podemos tendría que explicar mucho mejor, e insistir hasta la saciedad, que un referéndum en Catalunya no es para romper España sino para evitar que se rompa. La fortaleza solo puede llegar desde el ejercicio democrático y libre de la soberanía con el fin de crear una nueva base de juego y reparar la convivencia. Una independencia exprés con el 48% de los votos y sin apoyos internacionales no irá a ningún sitio, pero puede complicar la vida de todos. Es tiempo para la inteligencia política, algo que históricamente no abunda en España ni en Catalunya. En esto somos iguales.

Feliz diumenge.

Lunes 4 y lo que queda de 2016

Acaba de arrancar el año en su primer día laboral y tras escuchar varias radios y leer la prensa debo admitir que estoy exhausto, deseoso de que empiece 2017. Es broma: los 12 meses que tenemos por delante van a ser ricos en promesas electorales y emociones. Entramos en un periodo desconocido y apasionante. Se avecinan cambios. Espero que esta vez barajemos mejor y que la clase política aprenda el arte de la negociación que se basa en el arte de la tolerancia.

Aún no sabemos si habrá elecciones en Catalunya. Parece que al partido de Artur Mas y a la ANC no les conviene regresar a las urnas en marzo, a tenor de sus ataques a la CUP. Ambos perderían poder y proyección. Carme Forcadell no quiere pasar a la historia como la presidenta más breve del Parlament.

Visto con un día de perspectiva, en el post de ayer dejé abierta una posibilidad que hoy parece muerta: JxS. Lo lógico es que ERC suelte amarras y vuele sola en un viaje que tiene mucho que ganar. Pero he aprendido una cosa: nada es imposible. El juego ahora es esquivar la culpa. Es lo que intenta Anna Gabriel (CUP) al proponer a Romeva o Junqueras como alternativas. Si hay elecciones, bueno para ERC y buenísimo para En Comú Podem. Si no las hay, mejor para Ada Colau que ganará tiempo.

En el lío español, Susana Díaz puede perder la baza catalana para reforzar su asalto a Ferraz. Sé que España no es el Reino Unido, pero allá se dice que quien desenvaina la espada primero no se ciñe la corona. No sé cómo un discurso españolista rancio va a conseguir sacar al PSOE de su laberinto.

No creo que la información de El País sobre los planes de Alberto Garzón fuera un error. El único fallo fue el tuit que daba por muerta a IU. Solo se abre un proceso de reflexión y debate en el que parece que el plan final es cambiar de siglas y dejar atrás estructuras y personas para confluir con Podemos, como ya se ha hecho en Catalunya y Galicia. El tiempo dirá.

Por lo demás arranca un nuevo año personal con un proyecto claro: terminar una novela que empecé en Roma en el verano de 2010 y hace un gran viaje. Los detalles tendrán que esperar. Feliz lunes y lo que queda.

  • La CUP ha sido fiel a su promesa fundacional, además de electoral, pese a sus titánicos esfuerzos en incumplirla. No han engañado a nadie: están donde se suponía que debían estar, eso sí solo por cuatro votos. Es de suponer que tantas dudas les pasarán factura.
  • La ANC se ha dado prisa en culpar a la CUP y en pedir perdón por haber confiado en ellos. En los próximos días caerán sobre la CUP todo tipo de improperios desde el sector norcoreano del soberanismo, ese que no admite disidencias ni que Ada Colau hable de que Madrid vuelva a ser su capital. Es parte del juego: acaba de empezar la campaña electoral y quieren pescar votos en las aguas de la CUP.
  • Si JxS no cambia de candidato, que no lo hará después haber llegado hasta aquí, se convocarán elecciones el 10 de enero, tal vez antes. Queda por decidir si están dispuestos a representar una investidura fallida en el Parlament.
  • Artur Mas es como Mariano Rajoy: un político duracel. Lo lógico sería darle por finiquitado, si no de manera inmediata, sí después de las nuevas elecciones. Pero una de las virtudes de Mas es sobrevivir al precio que sea. Esperaría antes de encargar funerales.
  • Si Catalunya no forma Gobierno ya no es tan urgente formarlo en España. Se puede ir también a una repetición electoral en mayo.
  • Para el PSOE es, en teoría, una buena noticia: aflojará la presión mediático-empresarial para la gran coalición. Escribo “en teoría” porque con este PSOE-Gran Hermano en guerra civil abierta toda buena noticia es susceptible empeorar.
  • El No de la CUP representa un revés para el soberanismo exprés. El proceso se va a ralentizar, pero no quiere decir que la posibilidad de la independencia haya desaparecido. Haría mal el sector españolista, en el que abundan también los norcoreano, en sacar conclusiones falsas. Fracasa la huida hacia adelante de Artur Mas, pero siguen ahí los sentimientos de millones de catalanes.
  • Se abre la posibilidad de hacer mejor las cosas por ambos lados. Pero no seamos optimistas. Somos españoles (los catalanes también, al menos legalmente; compartimos muchos defectos).
  • Unas nuevas elecciones en Catalunya sin la carga plebiscitaria, aunque se la quieran dar de nuevo, permitirán saber mejor donde está cada uno. Un número de votantes de JxS (veremos cuántos si siguen juntos) no desean una independencia unilateral e ir al choque. Si votaron a JxS fue para reforzar su papel ante una eventual negociación para un referéndum a la escocesa. No creo que este tipo de votante esté satisfecho del uso que se ha hecho de su voto. Ahora ya saben cuál es el juego. Se acabaron los eufemismos.
  • Es imposible que Podemos lo haga tan mal por otra vez. Una de las virtudes de Podemos es la de aprender rápido. Superados los graves errores del 27-N, como se demostró el 20-D, el camino parece claro: nombre reconocible (En Comú Podem), un líder atractivo, apoyo activo de Ada Colau y un discurso centrado en la realidad catalana. El referéndum vuelve a ser la gran baza, además de que otra política es posible y cero tolerancia a la corrupción.
  • Cualquier catalán inteligente, y son legión, sabe que el referéndum no depende de Podemos ni de Colau, que se trata de una gota malaya que acabará imponiéndose porque realizar una consulta con una pregunta clara es la única opción sensata para desembarrancar el asunto. Harían mal en hablar de fechas concretas, de prometerlo para este año o 2017. Antes hay que crear las condiciones. Se podría lograr en la próxima legislatura. Esa vía lenta gusta más al catalán que no desea aventuras y acabará gustando al empresariado que detesta la incertidumbre.
  • En Comú Podem puede recibir votos de JxS y de la CUP y convertirse en la clave en un Parlament dividido en tres sectores de fuerza similar: soberanistas exprés, podemistas y el frente del no. Obligaría a negociar.
  • También puede ocurrir que JxS solo pierda un par de escaños y que la CUP se mantenga, y que el aumento de En Comú Podem sea modesto y a costa del PSC. El lío de Ferraz no les beneficia.
  • Haría mal el sector españolista -PP, C´s y PSOE- en copiar la fórmula de JxS e ir juntos; también en crear un frente ideológico. Los tuis de la Brunete tuitera celebran la decisión de la CUP ¡Quién lo iba a decir! Pero yerran en la interpretación: solo se ha ganado un poco de tiempo.
  • Si hay después elecciones en España, las catalanas serán decisivas para crear sensaciones, o como dicen los politólogos olas. Las que salgan fuertes de Catalunya podrán ser decisivas en Madrid.
  • El escenario beneficia, en toería, a Podemos y al PP que en España recuperará votos cedidos a C’s. Otro factor psicológico importante: aquellos peperos que han castigado a Rajoy el 20-D sentirán que ya han saldado la cuenta y pueden volver a votar por Mariano.
  • ¿Y Susana? Pues con la colección de cuchillos japoneses afilada.

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