Un año blogueando no es nada
Lunes, 8 de Febrero de 2010 por Ramón
El blog es acuario, como su autor. Pero no creo en los signos del zodíaco porque durante un tiempo me los inventaba en Radio Intercontinental, en un programa en el que fui efímero guionista. No creo, pero algo hay. Supongo que todos terminamos haciendo un esfuerzo por parecernos al signo adjudicado. Soy acuario y ejerzo de tal. Mi relaciones con el esoterismo, si es que se le puede llamar así, no terminan en el signo óptimo de la semana. En Londres eché las cartas y leí las rayas de la mano a una parte del staff de un hotel de cuáqueros en el que trabajé casi un año. Cobraba en vasos de vodka con naranja (el origen de mi afición a esta bebida). Tuve aciertos y fracasos, pero conservé la fama. La gente venía a mi cuarto en busca de esperanza y eran ellos los que me transmitían lo que querían escuchar. No engañé a nadie porque a todos dije que no sabía leer las cartas, las manos ni las estrellas. Pero mis clientes no querían a verdad, sólo ilusión.
Hace un año -el 7 de febrero- nació este blog con la ayuda de muchos amigos. Los que me convencieron de las ventajas de esta herramienta, los que lo diseñaron y ajustaron. También hubo amigos que me citaron en sus blogs de referencia dándome empujones en la audiencia hasta convertirme en un simulacro de Carlotti del prime time obsesionado con las visitas. Supongo que nos pasa a todos. Al cabo de unos meses dejas de fijarte en los números y das más valor a la calidad de los comentarios. A todos muchas gracias, incluso a los que se han peleado con tanto ahínco y alguna palabra de más en uno de los últimos post. Creo en la libertad, en la de expresión y en la de acción.
A mediados de esta semana llegaré a Haití. No busco memorias ni siquiera a Ricardo Ortega, que está dentro de todos nosotros. Sólo buscaré gente que sufre y desea contar su historia.