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Reseteando perezas

Tengo el blog descuidado; no encuentro excusas que justifiquen tantas perezas, quizá el trabajo, una semana de aluvión tras el viaje panameño. No puedo esgrimir el libro que escribo porque está como el blog, durmiente, aunque he vuelto a leer el comienzo y me gusta, lo cual es una rareza. Debería pasar a ser mi prioridad y terminarlo. Luego da gusto sentirlo parido, independiente de uno mismo. Escribir es una aventura que te resta y suma, te divide y multiplica. Poco a poco, primero estas líneas, un estiramiento, y algo de música del programa A vivir; mañana, más. Feliz semana.

Diálogo eléctrico surrealista

Hoy quise informarme sobre la reducción de potencia eléctrica, que ando afiliado a la cofradía de puño (solo en gastos fijos). Hace un par de meses abandoné Iberdrola por manifiesta incompatibilidad de caracteres. Hoy ando matrimoniado, y creo que por poco tiempo, con Unión Fenosa-Gas Natural. Los primeros se olvidaron de darme de baja una chorradita de 10,65 por factura, por si acaso no te das cuenta. Juegan con los distraídos, como yo. Me tangaron tres facturas más 50 euros por darme de baja. Lo de esta tarde ha sido más sutil y surrealista.

  • El bloguero: Buenas tardes señorita. No sé cuánta potencia tengo contratada y me gustaría información para reducirla.
  • (Ella, que me había informado de su nombre en el saludo, procede a unas preguntas para comprobar si soy la víctima que figura en su lista).
  • La operadora: Tengo que informarle de que solo se puede bajar la potencia una vez al año y de que el precio son 18.95 euros.
  • El bloguero: ¿Tanto esfuerzo requiere bajarla?
  • La operadora: Son las tarifas.
  • El bloguero: ¿Qué potencia tengo contratada?
  • (Más preguntas sobre mi dirección y distrito postal).
  • La operadora: Tiene 5.750. Los siguientes tramos son 4.600 y 3.450.
  • El bloguero: ¿Cuánto me ahorro?
  • La operadora: Ocho euros cada dos meses si baja a 4.600 y dieciséis si baja a 3.450.
  • El bloguero: Tardaría cinco meses en pagar la mordida.
  • La operadora: (Silencio; no se oye ni un músculo facial).
  • El bloguero: ¿Qué aparatos puedo encender a a vez con 4.600?
  • La operadora: Se lo tiene que preguntar a un técnico.
  • El bloguero: Y no hay ninguno ahí.
  • La operadora: Debe llamar otra vez.
  • El bloguero: Pues me voy a quedar como estoy y dentro de un año cambiaré de compañía saqueadora.
  • La operadora: El problema está en su compañía distribuidora y esta no cambia.
  • El bloguero: Pero en un año igual cambiamos de Gobierno y en dos ya veremos de quién son las eléctricas.
  • La operadora: (Silencio de miedo bolivariano).
  • El bloguero: Siento el exabrupto; usted es otra víctima y también con derecho a voto. Le agradezco mucho su amabilidad.
  • La operadora: Gracias (aliviada porque se acerca el final).
  • El bloguero: ¿Es usted andaluza?, y perdone la intromisión.
  • La operadora: Sí.
  • El bloguero: Se le escapó un poco de acento al final… ¿De Málaga?
  • La operadora: Sí, sí, de Málaga (un sí de sonrisa).
  • El bloguero: Usted, al menos tiene playa, Buenas tardes.

Pastor versus Iglesias

Acabo de ver y escuchar con atención la entrevista de Ana Pastor a Pablo Iglesias en El Objetivo; me ha gustado, le empuja al detalle, le pone en aprietos, tira de la siempre puñetera hemeroteca. Él aguanta el envite, esquiva lo concreto porque seguramente aún no lo tienen decidido. Podemos no necesita mojarse en este momento porque su baza es la ejemplaridad, la lucha contra la corrupción. Mojarse sería perder votos.

También quiero que Podemos se muestre sin miedo; también que busque una mayoría social que pueda sumar otras fuerzas para dar la vuelta como a un calcetín (limpio, por favor) a este país. En la educación, por ejemplo; o para que los bancos devuelvan lo prestado en el plazo que sea. PSOE e IU perdieron el poder del lenguaje y el compás de la música. No están muertos, ni es bueno que lo lleguen a estar. Sumar no es matar, quizá lo sea resucitar.

Como me dice una amiga, solo Pablo Iglesias y Artur Mas aguantan este tipo de entrevistas, y eso es un síntoma grave del país en que vivimos, como lo es un presidente que no da la cara, como lo es un Monago que sí la da pero para mentir de manera reiterada y sin rubor, algo que por sí solo le debería llevar a la dimisión. Somos un país muy deficiente. Si  queremos mejor calidad política debemos tener mejor calidad ciudadana. ¿Quién empieza? Ya en Madrid.

 

Roberto Durán Manos de Piedra

Ya lo sé: a los de izquierdas no les gusta el boxeo aunque quienes lo practican pertenecen a las clases más jodidas, los jodidos que ponen la otra mejilla un día sí y otro también. Ya lo sé: no está bien jalear a dos tipos que se arrean sobre un ring ni gritar en Kinshasa “Alí, Bumaye” (Alí, mátalo). La vida, las empresas y los gobiernos te dan hostias como panes que debes encajar sin aspavientos para que no te acusen de antisistema. En ese combate cotidiano no se escuchan las mismas críticas.

Esta noche he cenado por segunda vez consecutiva en La Tasca de Durán, de Roberto Durán Manos de Piedra, uno de los diez mejores boxeadores de la historia en cualquier clasificación. Fue campeón del mundo cinco veces en diversos pesos. Se le considera el mejor ligero que ha dado jamás el boxeo. Me he hecho varias fotos con él, no son buenas, pero da igual, ahí quedan para envidia de Borja Echevarría y Enric González, otros fans clandestinos de una época irrepetible.

Trabajé en un gran periódico que no daba información de boxeo; estaba prohibido, se le consideraba una animalada. Muchos intelectuales españoles exhiben la misma pose, una distancia higiénica con lo bruto. Es más fácil ver animaladas sobre un ring que sobre el parqué de la Bolsa, en las reuniones de un consejo de administración o en las letanías que nos desgrana el BOE.

Me levantaba de madrugada para ver las peleas entre Mohamed Alí y Joe Frazier, y las de ambos con George Foreman. Los pesos ligeros, welter y superwelter alumbraron en los años setenta y ochenta una pléyade de superboxeadores: Roberto Durán, Ray Sugar Leonard, Marvin Hagler, Thomas Hearns, Wilfredo Benítez, Hector Camacho o Vinny Pazienza. Hubo grandes peleas. Siempre me ha gustado la épica, quizá por eso elegí esta profesión, por eso elegí salir, oler, ver, mancharme. No es la épica de la guerra, lo que me gusta es la épica de las pequeñas cosas: personas que no se resignan, no se rinden jamás. Desde los combates entre Hollyfield y Tyson perdí el interés.

Hay textos memorables de boxeo de Jack London, Norman Mailer, Joyce Carol Oates, A. J. Lieblingy, grandes crónicas, y excelsas fotos de Robert Capa, y de nuestro Enrique Meneses. El boxeo tiene plasticidad, como la pobreza que retrata el gran Sebastião Salgado. No es su culpa, sino de quienes la fomentan para forrarse.

Me gustaba Roberto Durán por su infatigable capacidad de combate. Me gusta ahora, a sus 63 años porque sigue de pie; no le tumbó la vida ni la fama ni los amigos fáciles, pese a que en Panamá y en todo Centroamérica es una celebridad. Cuando entra en su tasca se detiene en cada mesa, estrecha todas las manos, se deja hacer todas las fotos sin perder la sonrisa. Me gusta este Manos de Piedra con un corazón lleno de vida.

 

 

Monago entre vítores

Escucho el nuevo disco de Ismael Serrano, La llamada. Huele a estos tiempos de cabreo y esperanza. Es viernes y barrunta el frío por el oeste. Nana ha conocido mis kilims iraquíes. No son buenos, pero están impregnados de memoria, de olores bagdadíes. A la gata le ha parecido divertido el movimiento de los muebles. La casa parece preparada para el inverno.

Vi la Sexta Columna dedicada a Podemos. Fue un buen programa. Las imágenes de este partido, aún fresco, se mezclaban en mi cabeza con la del aplauso cerrado de los dirigentes del PP a su colega Monago, el viajante de la carretera que vuela en Business. Una buena foto electoral: todos juntos, bañaditos en la mierda. Lo van a petar. Me gustó el europarlamentario del PP: parecía normal.

Monago sigue sin responder a las preguntas esenciales: ¿realizó esos 32 viajes a Tenerife? ¿Que actos de su partido le reclamaban? ¿Quién pago los vuelos y las estancias? ¿Dónde se hospedó, con quién comió? ¿Tiene facturas? Esgrimir la vida privada cuando se ha gastado, presuntamente, eso sí, cerca de 35.000 euros del dinero de todos es obsceno. Como lo son sus lágrimas y los vítores amigos.

Supongo que no llamará acto del PP a un acto privado con una militante del PP.

Más preguntas: ¿Quien pagará las demandas? ¿Abonará la minuta de los abogados de su bolsillo o utilizara los servicios jurídicos públicos para la defensa de su vida privada? Anunciar demandas a diestro y siniestro es de Primero de Me Han Pillado. Los periodistas tenemos trabajo.

Sorprende la tolerancia social, que se acepte que dirigentes que han demostrado incapacidad en el manejo del dinero público puedan seguir en el cargo. El problema no son solo los políticos, somos los ciudadanos que consentimos. Es necesaria una revolución ética, un vuelco en el sistema educativo: es urgente generar ciudadanos críticos.

Me gustó la sinceridad de Bibiana Medialdea, sus matizaciones a algunas de las propuestas más controvertidas del equipo económico de Podemos, al que pertenece. No estaría bien prometer un salario básico si no nos lo podemos permitir. Es mejor reconocer las limitaciones, decir la verdad. Eso ya sería un vuelco en el estilo político. El runrún de los JP Morgan empieza a parecerse a la ofensiva desplegada en Grecia para evitar la victoria de Syriza. Allí funcionó. Aquí, ya veremos. Feliz fin de semana.

 

 

 

 

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